Pese a la considerable reducción de la actividad telúrica en las últimas semanas, el Gobierno del Presidente Daniel Ortega, a través Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), está en permanente monitoreo y da seguimiento a dos fallas largas de más de 100 kilómetros de largo en el Océano Pacífico.

Durante una conferencia de prensa en Managua, el asesor-científico del Ineter, William Strauch, precisó que la primera falla se ha originado en la zona del Pacífico, frente al Golfo de Fonseca (paralela entre el Salvador y Nicaragua); donde una gran cantidad de sismos se han generado de “forma alineada”, sin causar aún problemas.

De igual manera, informó que el Ineter, como parte del compromiso del Gobierno Sandinista, sigue de cerca otra falla perpendicular a la Costa del Pacífico, donde también se ha extendido otra cadena de sismos de grandes magnitudes, pero de larga distancia y mayores profundidades, por lo que tampoco ha causado daños.

“Esto indica la existencia de fallas grandes y largas; de más de 100 kilómetros en el Océano; en esta zona los sismos están a bastante profundidad, por lo que hay menos probabilidad (de causar daños) todavía”, expuso Strauch.

El experto en sismología también detalló que el único sismo (de 5 grados Richter) registrado este lunes (23 de junio) ha sido en la zona noroeste del Volcán San Cristóbal (cerca al Puerto Morazán); y una menor actividad telúrica en la zona del Volcán Momotombo, cuya zona el pasado 10 de abril fue epicentro de un terremoto que desplomó varias casas en Managua y Occidente.