A Portugal se le acabó el margen de error. "O ganamos, o a casa", reconoció el técnico Paulo Bento en rueda de prensa.

El cuadro luso iniciará en pocos minutos su enfrentamiento a Estados Unidos, un equipo que llega con la ventaja de haber cosechado una victoria por 2-1 en el primer encuentro ante Ghana.

Gracias al empate entre Alemania y los 'Black Stars' de esta tarde, el cuadro norteamericano se ve en la necesidad de ganar para llegar al último encuentro, ante los germanos, con el pase prácticamente en la bolsa.En contraste, para Portugal, se trata de matar o morir.

Los lusos saben que su situación es "complicada" y que el mínimo error los mandará de vuelta a Lisboa sin remedio. "Entre la espada y la pared", resumió Bento, parafraseando a su próximo rival en el banquillo, Jürgen Klinsmann.

Para complicar un poco más la situación, los portugueses tendrán el sofocante calor en contra, pues se esperan unos 29ºC de temperatura y 67 por ciento de humedad cuando ruede el balón. Pero el clima resulta excusa válida para Bento.

"Culpar del 4-0 contra Alemania al calor y a la humedad no tiene sentido. Tuve libertad para la planificación del Mundial y sabía a qué condiciones nos enfrentábamos. Portugal eligió su sede (Campinas) con libertad y yo decidí en qué condiciones prepararíamos el torneo", dijo el técnico portugués al ser cuestionado por la enorme diferencia entre el clima en la ciudad en que Portugal estableció su cuartel general y Manaos.

Para Portugal, la situación crítica no pasa por el clima, sino por la manera en que el equipo hará frente al encuentro dado el alto número de bajas. A Fabio Coentrao, quien ya se encuentra en Portugal al haber quedado definitivamente fuera de la contienda por una lesión, se sumaron el arquero Rui Patricio y el delantero Hugo Almeida, ambos fuera de combate, al menos, para este encuentro. El central Pepe, sancionado, tampoco podrá ver acción mientras su pareja en la zaga, Bruno Alves, muy probablemente quede al margen, pues de nueva cuenta no pudo entrenar por una mialgia y no será hasta mañana cuando se decida si podrá participar en el encuentro o no.

Aunque Bento afirmó que ha decidido ya que de no poder disponer de Bruno echará mano de Neto, las dudas se ciernen sobre Portugal, especialmente por lo endeble que resultará la defensa con tres bajas con respecto al primer encuentro. El técnico confía, sin embargo, que aún en la situación más difícil sus hombres den la cara, pues "este es el mismo equipo que se clasificó al torneo", según recordó el mediocampista Raul Meireles.

Y es que a la fe de Bento en sus hombres se suma la ambición de los mismos, que han dejado claro que no quieren "volver temprano a casa".

"Todos estamos comprometidos en hacer lo posible para conseguir la victoria mañana. No es la primera vez que nos enfrentamos a una situación difícil. El grupo está unido. Sabemos que no hay partidos fáciles y no hay favoritos. Tenemos que dar lo mejor para permanecer aquí más tiempo", dijo Raul Meireles en comparecencia ante la prensa.

Con un déficit de cuatro goles en contra, Portugal necesita golear para llegar con cierta ventaja al último encuentro contra Ghana, pero dada la situación, por lo pronto, sólo piensan en obtener los tres puntos a como dé lugar.

"Portugal tiene que pensar en ganar, no en goles. Partiremos de un planteamiento seguro y, si después tenemos que arriesgar, pues lo haremos", aseveró Bento.

Alineaciones:
Portugal: Beto; Joao Pereira, Bruno Alves, Neto o Ricardo Costa y André Almeida; Miguel Veloso, Raúl Meireles y Joao Pereira; Nani, Éder y Cristiano Ronaldo.

Estados Unidos: Howard; Johnson, Cameron, Besler y Beasley; Bradley, Beckerman, Jones y Bedoya; Dempsey y Johannsson.