El presidente ruso, Vladímir Putin, dijo hoy que el alto el fuego anunciado el viernes por su homólogo ucraniano, Piotr Poroshenko, no se respeta en el este de Ucrania.

“Desgraciadamente estamos viendo a través de nuestros medios de monitoreo que los combates continúan. Esta noche hemos registrado intensos bombardeos de artillería en el territorio ucraniano aunque no puedo decir qué parte (del conflicto) tiene la responsabilidad. Hay que conseguir el cese completo de los combates”, dijo Putin durante la ofrenda floral en la tumba del Soldado Desconocido, junto a la muralla del Kremlin, con motivo del aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial.

El presidente ruso indicó que Rusia apoya el plan de paz presentado el viernes por Poroshenko, pero reiteró que el proceso político es la clave para conseguir la distención en Ucrania.

La trágica cotidianidad del este de Ucrania

El presidente ucraniano impuso un alto el fuego hasta el 27 de junio durante su visita a la cuenca hullera de Donbás en la que presentó su plan de paz para el este de Ucrania. El plan, que consta de 15 puntos, prevé garantías de seguridad para todas las partes de las negociaciones, la amnistía para los que depongan las armas y no hayan cometido delitos de gravedad, así como la liberación de rehenes.

Dos regiones del este, Lugansk y Donetsk, se rebelaron contra Kiev tras el cambio del gobierno que se produjo a finales de febrero pasado y proclamaron «repúblicas populares» que celebraron en mayo referendos de autodeterminación y anunciaron la secesión de Ucrania.

Desde mediados de abril, Ucrania oriental es escenario de una operación especial lanzada por el Gobierno central contra los independentistas.
El flujo de refugiados ucranianos aumentó sustancialmente en junio. Hasta 10.000 personas entran diariamente en la provincia limítrofe rusa de Rostov, una parte permanecen allí y otros se dirigen a otras regiones de Rusia.