El zaguero central del seleccionado argentino de fútbol Ezequiel Garay sostuvo el sábado que "no es fácil jugar contra un equipo que se mete atrás", tras el agónico triunfo sobre Irán por 1-0, que le dio al conjunto albiceleste la clasificación para los octavos de final.

"No es fácil jugar contra un equipo que se mete atrás, que tiene a los once jugadores detrás de la línea de la pelota, que no quiere jugar, que espera nuestro error y que trata de ganar de contragolpe", afirmó Garay.

"No es una excusa, pero es así. Igualmente lo importante es que se ganó y que seguimos adelante", agregó el defensor en la zona mixta del estadio Mineirao de Belo Horizonte, tras el cotejo válido por la segunda fecha del Grupo F del Mundial Brasil 2014.

Garay, de 27 años, señaló que muchos rivales van a jugarle "así" a Argentina y confesó que él y sus compañeros "tienen que trabajar para contrarrestar eso".

"Por suerte hoy (Sergio) Romero sacó dos o tres pelotas bárbaras. Es mejor trabajar así. Y para (Leo) Messi no hay ninguna frase para decir lo que es y representa para nosotros", finalizó el zaguero central de Benfica, de Portugal.