Alemania y Ghana quedaron empatados en el segundo encuentro del Mundial 2014, viendose obligados a disputar su pase a los octavos de final en el tercer partido en el que se enfrentarán a Estados Unidos y Portugal, respectivamente. 

Tras un duro enfrentamiento, luego de pasar los primeros 45 minutos sin obtener tantos de ninguno de los equipos, ya en la segunda mitad, en el 51 llegó la oportunidad de Alemania, en el momento que Philipp Lahm, en una jugada aislada, recibió el balón en tres cuarto de cancha sobre la derecha y envió un centro cruzado para la llegada franca de Mario Gotze, quien de cabeza abrió el marcador del encuentro.

Tres minutos más tarde Ayew (54') logró igualar el marcador 1-1 para Ghana, cuando el balón le quedó a Harrison Afful sobre la derecha y envió un centro preciso para la llegada de Andre Ayew, quien se eleva superando a Per Mertesacker y mandó el balón al fondo de la portería alemana.

En el 62’ llegó el de la ventaja que pondría a a la cabeza a los africanos, justo en el momento que Alemania comenzó a desdibujarse y a cometer errores increíbles. Sami Khedira entregó mal un balón en una salida de su equipo, le interceptaron el pase y filtraron para Andre Ayew, quien se metió entre los centrales alemanes y al ingresar al área metió un derechazo letal que venció la estirada de Manuel Neuer y puso a Ghana arriba en el marcador.

Pero Alemania no se rindió y en el 71 volvió a llegar el gol del empate protagonizado por Klose, que en un tiro de esquina desde la izquierda, Toni Kroos envió un centro al corazón del área y Mats Hummels desvió el balón para que Miroslav Klose se tirara con la pierna estirada y convirtiera el empate de este encuentro.

Contra todo pronóstico, Alemania y Ghana protagonizaron un grandioso partido en el que prevaleció la justicia y concluyó con un empate. El primer tiempo comenzó muy ordenado por parte de ambos equipos, aunque con alguna ventaja en el dominio de la pelota por parte de los germanos; contrariamente, Ghana fue el equipo que tuvo las oportunidades más claras de abrir el marcador.

Ya en el segundo tiempo las emociones se hicieron presentes en el estadio Castelao de Fortaleza. En una jugada aislada, Mario Gotze adelantó a los alemanes en el marcador. El gol alemán no desesperó a los ghaneses, quien un minuto después igualaron el marcador por intermedio de Andre Ayew, mismo jugador que se encargó de aumentar el marcador ocho minutos después de haber convertido su primer tanto. Ante esta desventaja, y viendo que Ghana los estaba superando en todos los sentidos, Joachim Low mandó al campo de juego a Bastian Schweinsteiger y Miroslav Klose buscando emparejar las acciones.

Esos movimientos se vieron casi de inmediato ya que en la primera jugada de peligro que tuvieron, el delantero alemán convirtió el gol con el que empatarían el encuentro, y que a la postre, sería el marcador final.