Islamic Republic of Iran Broadcasting (IRIB), la cadena de televisión que cuenta con los derechos de emisión del Mundial de Brasil 2014 en Irán, ha decidido emitir la señal de los encuentros con diez segundos de retraso con el objetivo de poder interceptar imágenes que son consideradas "indecentes" en el país asiático.

De esta manera, IRIB puede censurar la señal que llega en bruto hasta Irán de forma que se eviten mostrar los planos generalmente de las gradas o los aledaños de los estadios, donde habitualmente aparecen aficionadas vestidas de una forma muy distinta a como se permite vestir a las mujeres en el régimen iraní.

Y es que la propia cadena reconoce que su objetivo es evitar mostrar "mujeres no vestidas con decencia" en un país donde la vestimenta femenina está regida por normas estatales de carácter religioso.

En casa, la mujer iraní puede llevar a cabo una vida que se puede asemejar a las occidentales, si bien sus apariciones en público tienen que regirse directamente a lo que dicta su ley.

El velo es obligatorio y la segregación entre sexos evidente, puesto que, de hecho, antes del Mundial Irán ya informó que las proyecciones en cines de los encuentros se harían siempre y cuando mujeres y hombres no accedieran juntos al recinto.

Las mujeres, asimismo, tiene vetado el acceso a estadios de fútbol en su país mientras que las que practican algún tipo de deporte tienen que hacerlo sin presencia de hombres, a excepción de deportes como esquí o tiro por adaptarse las equipaciones a las normas, y regidas por un estricto reglamento de vestimenta.