Las historias clínicas de casi un millón de mujeres y sus recién nacidos aportan nueva evidencia de que el uso de los antidepresivos comunes durante el embarazo no elevan el riesgo de tener un bebé con una malformación cardíaca.

Esto ayudaría a responder si productos como paroxetina (como Paxil) y sertralina (Zoloft) son riesgosos para el feto. "Ignoro si finalizará el debate sobre el uso de antidepresivos durante el embarazo, pero es bueno saber que la seguridad de estos fármacos en el embarazo tiene más respaldo", dijo la doctora Rebecca Starck, directora de Obstetricia y Ginecología Regional de la Clínica de Cleveland, Ohio, y que no participó del estudio.

"Muchos médicos y, especialmente, obstetras estarán felices con esta publicación", agregó.

"No hallamos una relación entre las categorías de antidepresivos o los fármacos individuales que estudiamos", comentó la autora principal, doctora Krista Huybrechts, del Hospital de Brigham y las Mujeres, Boston. "La decisión de qué utilizar dependerá de los médicos y las mujeres".
Los autores estiman que se le diagnostica depresión al 10-15 por ciento de las embarazadas. Esto muestra la importancia de la seguridad de los antidepresivos.

En el 2005, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos emitió un alerta sobre el uso de paroxetina luego de revisar dos estudios. Advertía que podría causar malformaciones cardíacas congénitas, aunque los beneficios superaban los riesgos.

Ahora, el equipo de Huybrechts revisó las historias clínicas de 949.504 embarazadas asociadas a Medicaid. Casi el 7 por ciento (64.000) había utilizado antidepresivos durante el primer trimestre del embarazo.

Al buscar información sobre la aparición de trastornos cardíacos en los bebés hasta los 90 días de vida, los autores detectaron una malformación cardíaca en 72 de cada 10.000 bebés de las mujeres que no habían tomado antidepresivos, versus 90 de cada 10.000 bebés de las mujeres que habían utilizado esos fármacos. Eso equivale a un 25 por ciento de aumento del riesgo fetal.

Pero ese resultado no tuvo en cuenta que "las mujeres con depresión suelen tener conductas que tienden a elevar el riesgo" de tener un bebé con un defecto cardíaco, independientemente del uso de antidepresivos.

"Tienden a consumir alcohol, a fumar y a utilizar otros fármacos psicotrópicos que podrían influir de alguna manera -indicó-. En realidad, no detectamos alguna señal de alarma de un aumento del riesgo tras considerar todos esos factores potencialmente confundibles".

Ninguna empresa farmacéutica aportó fondos para financiar el estudio.