Un estudio prueba que en las personas con un peso saludable, que hacen ejercicio, comen bien y no fuman ni beben alcohol en exceso disminuye el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular (ACV).

Los autores utilizaron un modelo con datos de casi 24.000 personas para determinar cómo el estilo de vida saludable modificaría el riesgo de tener un primer ACV. 

"Nuestro análisis combinado de factores de riesgo reveló que el 38 por ciento de los ACV primarios podrían haberse evitado en nuestra población si todos los participantes hubiesen conservado el perfil de riesgo más saludable", escribe el equipo de Kaja Tikk, del Centro Alemán de Oncología, Heidelberg.

Ese perfil incluía no fumar, mantener el peso y la circunferencia de cintura óptimos, hacer ejercicio, beber alcohol con moderación y comer sano. Los CDC estiman que, cada año, 800.000 estadounidenses tienen un ACV.

El equipo analizó los datos de un estudio europeo que había comenzado en 1994; los 23.927 participantes respondieron sobre su salud y estilo de vida. El equipo los siguió durante 13 años: 551 tuvieron un primer ACV.

Los autores estimaron que un estilo de vida saludable reduciría los ACV de 153 a 94 por cada 100.000 mujeres de entre 60 y 65 años, y de 261 a 161 por cada 100.000 hombres en el mismo período.

No todos los factores de riesgo parecían tener el mismo efecto preventivo en el modelo de los autores. Los dos más importantes fueron el tabaquismo y el sobrepeso. "Ser exfumador no estuvo asociado con el riesgo de tener un ACV, lo que demuestra que la cesación tabáquica es una medida de prevención efectiva", publica el equipo en Stroke.

Además, beber en exceso estuvo relacionado con un aumento del riesgo de tener un ACV en los hombres, pero no necesariamente en las mujeres. Y a diferencia de estudios previos, el equipo no halló que beber poco brindara alguna protección.

Los resultados no prueban que ciertos factores del estado de salud y el estilo de vida eleven el riesgo de tener un ACV, sino que sólo demuestran que son comunes en la población con esos hábitos y esas características.

El doctor Daniel Labovitz consideró que, aun así, es un estudio sólido porque los autores pudieron estudiar varios factores de riesgo a la vez.