Guillermo Juárez, un ciudadano que habita en el municipio de El Viejo, en el departamento de Chinandega, destacó recientemente la efectividad del modelo de protagonismo de la Persona, la Familia y la Comunidad, que impulsa el Gobierno Sandinista presidido por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario.

Hace pocos días fue protagonista de un hecho memorable para las 70 familias (más de 240 personas) que habitan en la Comunidad La Salvia, ubicada en la Península del Cosigüina, frente al Golfo de Fonseca.

Según relatan los pobladores de La Salvia, gracias a Guillermo, quien cada fin de semana visita la comunidad para vender helados eskimos, informó a la Presidencia de la República sobre algunos problemas de salud que se estaban presentando en la comunidad.

La respuesta gubernamental ante la situación fue inmediata, de manera que a pocas horas de informada la situación, una brigada médica bien equipada se desplazó hasta la zona para atender en salud preventiva a las familias y realizar jornadas de abatización, fumigación y destrucción de criaderos de mosquitos.

Para las familias la importancia de la atención en salud que recibieron no opaca el mérito de Guillermo Juárez. No obstante, se preguntan cómo un sencillo vendedor de eskimos logró comunicarse directamente con la Presidencia de la República para dar a conocer los problemas que se vivían en la comunidad y además pudo obtener una respuesta inmediata.

El 19 Digital consultó a Guillermo Juárez durante una nueva visita de las brigadas de salud a la Comunidad La Salvia.

Juárez destacó que “en Nicaragua verdaderamente existe un esquema de trabajo y mecanismos de comunicación que funcionan entre la población y la Presidencia de la República”.

“Yo vine aquí a la comunidad y en el recorrido de andar vendiendo eskimo, los campesinos a mí me comunican que hay un brote de personas con diarrea, personas con vómito, niños con calentura y personas adultas con pujo, entonces cuando yo salgo de aquí de la comunidad yo voy preocupado porque a mí me dicen que el 50% de los habitantes de la comunidad están enfermos”, relató Juárez.

Puesto en la ciudad de El Viejo, de donde es procedente, Juárez recargó su teléfono y buscó la manera de comunicarse con la Presidencia de la República.

“Como yo reviso El 19 Digital, y reviso los otros periódicos y navego en internet, encuentro ahí una dirección, agarro ese número de teléfono y yo llamo, posteriormente mi susto es que a la media hora cuando voy a cenar en mi casa me llama la doctora Cano del Silais-Chinandega, ella es una doctora accesible porque me supo escuchar; ella me dijo, y yo le dije y le expliqué. Al día siguiente a las 9:00 de la mañana estaba la brigada de médicos en la iglesia evangélica (de La Salvia) dando consultas médicas”, comentó.

“Ese modelo de trabajo es el que necesita el pueblo nicaragüense, es el que necesitan los campesinos porque se les escucha… y hay respuesta de inmediato”, valoró.

Por su parte, la Doctora Cruz Cano, directora del Silais de Chinandega, consideró que el actuar de Guillermo Juárez, al comunicarse de manera directa con la Presidencia de la República es un ejemplo ciudadano.

“Un ciudadano que se preocupa por la población y que busca los canales para poder resolverle a la población de forma inmediata sus necesidades, eso es un ejemplo. Porque el compañero trabaja en esta zona, él vende eskimos, camina en su bicicletita comunidades y trechos largos y es realmente meritorio reconocer que este compañero se preocupa por la población que él atiende a través del servicio que brinda vendiendo su eskimo todos los días”, valoró.

La servidora pública también consideró que el Gobierno siempre mantiene canales de comunicación abiertos con la población.

“Estamos con línea abierta permanentemente, cualquiera puede poner una queja o denuncia y no solamente abocarse a la unidad o a la delegación correspondiente. Nosotros podemos tener acceso, y es evidente que el Pueblo es Presidente”, afirmó.

Atención fue integral

Las autoridades de salud informaron que por instrucciones del Presidente Daniel y la Compañera Rosario, el Ministerio de Salud envió un contingente de médicos para atender las necesidades de la población.

“Alerté al epidemiólogo del Silais, al director de la zona norte del municipio de El Viejo, para que procediéramos a hacer directamente la brigada integral para controlar cualquier problema epidemiológico. Cuando venimos acá encontramos que había algunos casos de diarrea, principalmente en niños menores, también encontramos bastantes enfermedades respiratorias, encontramos algunos pacientes febriles, y como la zona es endémica aprovechamos para hacer tomas de gota gruesa para determinar si hay malaria o no en la zona”, informó la doctora Cano.

La brigada médica también dio atención a las embarazadas, a quienes se les realizaron controles prenatales.

“Aprovechamos también para brindar la vacunación, revisamos tarjeta de vacuna de todos los pobladores, aplicamos vacunas a todos los menores, adultos y embarazadas y aprovechamos para inspeccionar. En esta zona la mayoría de las viviendas son champitas de plástico, aquí no hay agua potable, se abastecen de pozos artesanales que no han sido tratados y procedimos a clorar los 15 pozos y a dejar cloro con las explicaciones pertinentes a la población para abastecerse de un agua de consumo con más calidad y evitar diarreas”, comentó Cano.

Días después de la primera intervención en salud, la brigada médica regresó a La Salvia para continuar brindando atención médica y desarrollar una intensa jornada de abatización, fumigación y destrucción de criaderos.

Familias de La Salvia se sienten protagonistas de la restitución de derechos en salud

Durante años, los pobladores de La Salvia sintieron que nadie les prestaba atención, pero desde que las brigadas médicas visitaron la comunidad por orientación del Presidente Daniel y la Compañera Rosario, se sienten protagonistas de la restitución de derechos.

Ante las difíciles condiciones en las que viven, reconocen que la salud es uno de los aspectos más importantes, por lo cual agradecen a Guillermo Juárez, quien de manera solidaria se tomó la tarea de informar sobre su situación a nivel central.

Guadalupe Parada, madre de dos niños, tiene tres años de vivir en La Salvia. “Aquí es bastante complicado porque hay bastantes zancudos, los niños enferman a cada rato y ahora gracias a Dios que ya entraron a darnos consultas médicas, medicinas y andan fumigando. Parece que ya no vamos a tener tantos problemas de salud”, comentó.

“Nosotros estamos confiados que ahora las brigadas de salud van a estar entrando seguido a la comunidad. Este era un lugar bastante olvidado de la capital. Nosotros padecíamos bastantes enfermedades”, recordó.

Parada explicó que debido a la falta de medios de transporte, las madres tienen que ir a pie a la Comunidad Rosario, para tomar un bus hacia el Centro de Salud de la Comunidad Potosí.

“Tengo dos niños y estas condiciones son bastantes difíciles para las madres que tenemos niños de brazo”, indicó, pero “ahora estamos contentos y les damos muchas gracias a nuestro Comandante y a la Compañera que están velando por nosotros, aunque estemos en un lugar bastante alejado, se ve que ellos tienen deseos de ayudarnos a todos”, expresó Guadalupe Parada.

Silvia Espinoza, otra madre que vive junto a su familia en La Salvia, comentó que en su casa todos habían sufrido de diarrea, pero luego de recibir el tratamiento de la brigada médica la situación de salud mejoró.

“Nosotros no sabíamos nada de que don Guillermo había dado parte de nuestra situación a la Presidencia, eso nos tomó por sorpresa cuando vino avisándonos que iba a entrar una brigada médica. Fue en ese momento que nos dimos cuenta de eso: que él se había comunicado y que él había traído la brigada de salud. Ahora estamos contentos, estamos bien”, aseguró Espinoza.

Compañera Rosario destaca exitosa experiencia del modelo de comunicación directa

La experiencia de comunicación directa entre los ciudadanos y la Presidencia de la República fue destacada por la Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

En comunicación con el pueblo de Nicaragua en días recientes, Rosario comentó que Guillermo Juárez llamó con toda la confianza que tiene el pueblo de llamar y plantear los problemas en sus comunidades.

“El compañero es una persona que trabaja vendiendo sorbetes, vendiendo eskimos en las comunidades, y él notó que en las familias que visitaba con su venta de eskimo había mucha gente enferma con calentura, con tos, con gripe y llamó preocupado y nosotros fuimos”, explicó Rosario.

“Lo bonito de este caso es que ese compañero (…) nos llamó el domingo a eso de las 7 de la noche, 8 de la noche, y el lunes durante el día llegaron los médicos, lo conocieron, conversaron en él, un humilde vendedor, trabajador, que vende eskimo, trabajador honrado que se sintió en la confianza de llamar, de reportar lo que estaba viendo y de pedir atención”, indicó la Compañera.

“Así es como funciona este modelo de protagonismo de la persona, la familia y la comunidad. Todos nos sentimos parte de estos procesos, todos nos sentimos con el derecho a compartir las inquietudes, las preocupaciones y a ser atendidos”, reflexionó la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.