La Cumbre del Grupo de los 77 más China (G-77) finaliza hoy con una sesión plenaria en la cual participarán más de dos docenas de jefes de Estado y representantes de más de 100 países.

Para la jornada de hoy se esperan las intervenciones de varios de los mandatarios asistentes, entre los cuales destacan el cubano, Raúl Castro, el uruguayo, José Mujica; el venezolano, Nicolás Maduro; y la argentina, Cristina Fernández.

En la inauguración, la víspera, el presidente boliviano, Evo Morales, pidió la desaparición del Consejo de Seguridad de la ONU.

También abogó por un mundo mejor, sin diferencias tan remarcadas entre pobres y ricos.

Durante su discurso, el último de las cinco de la fecha de apertura, Morales insistió en la importancia de "fortalecer la soberanía de los estados sin intervencionismos, sin injerencia".

Las instituciones que emergieron después de la II Guerra Mundial, como las Naciones Unidas, necesitan de una profunda transformación, dijo.

Necesitamos, agregó, instituciones que promueven la paz y la coexistencia pacífica. Por eso tiene que desaparecer el Consejo de Seguridad", remarcó.

Según Morales "hoy en vez de Consejo de Seguridad, tenemos un consejo de inseguridad".

Al mismo tiempo denunció las políticas hostiles de Estados Unidos contra pueblos y gobiernos de la región y reclamó el fin del bloqueo a Cuba y las agresiones contra Venezuela.

El Presidente exhortó a pensar en los pueblos y a colocar la naturaleza en el centro de la vida, y al ser humano como una criatura más de esa naturaleza.

Recordó que "hoy un puñado de potencias invaden países, imponen políticas...y una reducida elite de países y empresas transnacionales domina autoritariamente los destinos del mundo".

Esta manera injusta de concentrar la riqueza y la manera depredadora de manejar la naturaleza se ha convertido en una crisis estructural, que afecta a todos los sectores del capitalismo, denunció.

"Estamos enfrentando también una crisis energética marcada por el consumo excesivo de los países desarrollados y por la contaminación de las fuentes de energía por parte de las transnacionales", señaló.

También hizo referencia al crecimiento sostenido de la población mundial y a la disminución de la producción de alimentos, "lo cual lleva a una crisis alimentaria", todo como consecuencia del modelo imperial especulador, que generó marcadas injusticias.

Bolivia ocupa la presidencia del G-77 desde enero pasado.