Definitivamente Italia dio un paso definitivo la tarde de este sábado al vencer 2-1 al conjunto inglés en el primer clásico del Mundial de Brasil 2014 que se desarrollo en la Arena Amazonia de Manaos.

Con goles de Marchisio y Balotelli en los minutos 35 y 50 le dieron la ventaja al grupo azul en este encuentro que el público esperaba fuera explosivo.

Tras salir al terreno de juego, luego del silbatazo del árbitro principal Bjorn Kuipers, ambos conjuntos llegan con todas las fuerzas para obtener la victoria del encuentro.

Desde el inicio Raheem Sterling, de tan sólo 19 años de edad, comandó un contragolpe a favor de Inglaterra, llevó el balón por la derecha, enganchó en cercanías del área rival y sacó un potente remate que pegó en la parte de afuera de la red de la portería e Italia se salvó del primer gol en su contra.

La selección inglesa, vestida completamente de blanco, comenzó el partido encendido y llevando peligro constante a la portería italiana, en pocos minutos generó dos jugadas claras para ponerse arriba en el marcador.

Pero Italia, lejos de asustarse por las jugadas previas que les generaron en propia puerta, respondió y con pases en profundidad empezó a meter en problemas a su rival.

Luego de varios rebotes en las afueras del área italiana, el balón le llegó a Danny Welbeck para que luego de realizar una finta sacara un derechazo fuerte que se va por el costado izquierdo de la portería de Salvatore Sirigu.

El inglés Daniel Sturridge recibió balón por la derecha y sin marcas comenzó a encarar por esa banda, llegó a línea final y, a base de fuerza, se llevó la marca del defensor que lo perseguía pero no logró tirar un buen centro y el balón le quedó al portero italiano.

Ante los embates constantes de Inglaterra, la selección "Azzurra" comenzó a tirarse un poco más a la defensiva, algo que por historia saben hacer muy bien pero eso puede llegar a ser contraproducente en sus aspiraciones de llegarse la victoria.

Danny Welbeck aprovechó su velocidad y dejó en el camino al argentino, naturalizado italiano, Gabriel Paletta por la derecha y envía un centro que no logra conectar ninguno de sus compañeros.

A casi media hora de juego Italia tuvo posesión del balón en un 60%; a pesar de eso, Inglaterra fue el equipo que más peligro generó en bajo el marco rival.

A la salida de un tiro de esquina que se cobró desde la derecha, Andrea Pirlo se lleva la marca de uno de los defensores y deja un hueco exacto en la defensa para que Claudio Marchisio, con un potente remate raso de derecha y desde afuera del área, marcara un gran gol y la apertura del marcador en el minuto 35.

Dos minutos después, tocados en su amor propio luego del gol italiano, Inglaterra sale en busca del empate con todo el equipo y así es que Wayne Rooney comienza una corrida por la izquierda, agarrando mal parada a toda la defensa y mandó un centro preciso para Daniel Sturridge, quien de zurda mandó el esférico al fondo de la portería marcando la igualdad momentánea.

Balotelli recibió el balón dentro del área y logró hacer salir al portero para que le achique el ángulo de disparo pero el delantero le picó el balón y cuando el mismo ya estaba por ingresar Phil Jagielka, de cabeza, logró despejar y frustrar el intento de desempate de Italia.

Al concluir los primeros cuarenta y cinco minutos muy entretenidos entre Inglaterra e Italia, el marcador quedó 1-1.

En el segundo tiempo Inglaterra comenzó adelantando un poco más todas sus líneas, buscando meterle más presión a Italia, los que comienzan defendiendo con todo su equipo en propio campo de juego.

En el minuto 50 Italia salió jugando desde el fondo, por la banda derecha. El balón le llegó a Antonio Candreva, quien encaró por la banda, engancha hacia el centro y envió un centro medido al segundo poste para la llegada franca de Mario Balotelli para que, de cabeza, mandara el Brazuca al fondo de la red y adelantara a Italia en el marcador.

Inglaterra siguió intentando llegar con peligro a la portería de Salvatore Sirigu pero el desgaste físico de los ingleses fue grande en el transcurso del partido, además de que tampoco lo hacen con muchas ideas.

Italia por su parte se defendió con sus once jugadores en propio terreno y sólo esperaban el silbatazo final para llevarse los tres puntos.