Samsung presentó su nueva línea de tabletas Galaxy Tab S, que siguen la misma línea de diseño de su flamante smartphone Galaxy S5 , en sendos modelos de 8,4 y 10,5 pulgadas. En ambos casos, los equipos cuentan con pantallas Super AMOLED de 2560 por 1600 pixeles, cámara principal de 8 MP con flash LED junto a una frontal de 2,1 megapixeles. Como el Galaxy S5, usa una tecnología llamada Adaptive Display, que mide la temperatura de color de la luz ambiente para adaptar lo que muestra en pantalla (colores, brillo, saturación, etcétera).

No obstante, sea en su versión de 8,4 o 10,5 pulgadas, las tabletas Galaxy Tab S se destacan por su delgadez, con 6,6 milímetros de grosor en ambos modelos. Sigue de cerca a varios modelos presentes en el mercado, como la Xperia Z2 Tablet de Sony , que tiene un espesor de 6,4 milímetros.

Galaxy Tab S 10.5

Además, ambos modelos de tabletas cuentan con la última versión del sistema operativo Android, en su versión 4.4, denominado KitKat. Sea en la Galaxy Tab S 8.4 o en su versión más grande denominada Galaxy s 10.5, los procesadores utilizados pueden variar de acuerdo a la conectividad móvil que ofrezca el equipo, sea en 3G o LTE, al igual que con el Galaxy S5 que se vende en el país.

Los procesadores utilizados por Samsung en esta línea de tabletas son los que habitualmente están presentes en sus equipos de tope de gama: un Exynos 5 Octa con dos procesadores de cuatro núcleos a 1,9 y 1,3 GHz (para modelos con 3G pero sin LTE), o un chip Qualcomm Snapdragon 800 de cuatro núcleos a 2,3 GHz para equipos con conectividad LTE.

Galaxy Tab S 8.4

Ambos modelos cuentan con 3 GB de RAM y están disponibles con 16 o 32 GB de memoria interna de almacenamiento, que se pueden expandir hasta 128 GB mediante una ranura de expansión para tarjetas microSD.

En cuanto a la autonomía de uso, la Galaxy Tab S 10.5 cuenta con una batería de 7900 mAh, mientras que el modelo más pequeño, la Galaxy Tab S 8.4 dispone de una de 4900 mAh.

Al igual que muchos otros equipos del segmento, posee conectividad Wi-Fi, Bluetooth, infrarrojo, acelerómetro y GPS/GLONASS. Además, dispone del sensor biométrico que permite registrar las huellas dactilares del usuario, al igual que en el smartphone insignia de Samsung, el Galaxy S5.

Las tabletas Galaxy Tab S estarán disponibles en sendas versiones Titanium Bronze o Dazzling White, como prefiere detallar Samsung al color de sus dispositivos, a partir del próximo mes, sin especificar los mercados que recibirán a los equipos.

Un aspecto notable es que las tabletas pueden vincularse con un smartphone de la compañía y atender un llamado desde la tableta siempre que ambos dispositivos compartan la misma red Wi-Fi, una función similar a la que Apple presentó recientemente con el iOS 8, usando SideSync, un software disponible hoy que permite, también, mostrar en el monitor de una PC lo que se ve en la pantalla de una tableta o un smarpthone de la compañía e intercambiar archivos, y que ahora permitirá la gestión de las llamadas.