Después de más de 5 años de pelear en contra de la resolución emitida por la Comisión Europea, Intel se verá obligado a pagar una multa titánica por haberse aprovechado de su posición dominante en el mercado para dañar las operaciones de AMD. Esta situación se derivó de una nueva resolución, emitida por la Corte General de la Comisión Europea, que revisó el caso y determinó que la multa resultaba apropiada.

Originalmente, la comisión determinó que Intel violó las regulaciones antimonopolio europeas al ofrecer incentivos de compra a empresas como Dell, HP y Lenovo para que prefirieran sus procesadores en lugar de los de AMD. Uno de los temas más controversiales fue que la comisión descubrió evidencia de que Intel había pagado a estas mismas compañías por detener o retrasar el lanzamiento de su hardware que incorporaba procesadores de AMD.

Representantes de la CE declararon estar conformes con la nueva resolución, ya que refuerza las políticas antimonopolio ejercitadas en Europa, establecidas para proteger a los consumidores. Por su parte, representantes de Intel aseguraron que la firma está muy decepcionada por la situación y comentaron que su departamento legal comenzará a evaluar la decisión de la corte, lo que podría significar que Intel no desaprovechará el último recurso de apelación que le queda.