Serbia perdió unos 2.000 millones de euros, o más de 2.700 millones de dólares, a raíz de las inundaciones que devastaron la región en mayo pasado, declaró hoy la viceprimera ministra del país balcánico, Zorana Mihajlovic.

Las pérdidas directas superan 600 millones de euros: 309 millones en daños a infraestructuras, ferrocarriles, carreteras e instalaciones energéticas más otros 300 millones en perjuicios reportados por comunidades locales. El importe no incluye los datos de Obrenovac, la ciudad más castigada por la inundación.

El impacto indirecto sobre el medioambiente y el PIB, en particular, por la caída de producción, pago de prestaciones adicionales, gastos en depuración e importaciones de carbón y energía eléctrica, se evalúan en torno a 2.000 millones de euros.

En los próximos meses, según Mihajlovic, habrá que restaurar de 800 a 1.200 edificios destruidos por completo o de forma parcial por el agua.

Las inundaciones en Serbia, las más desastrosas en 120 años de observaciones, causaron 51 muertos y obligaron a evacuar más de 30.000 personas.