Neymar luce relajado. El jueves tendrá su primer partido de Copa del Mundo, la cual regresa a su país tras 64 años. Toda la atención está sobre sus hombros y él se muestra tranquilo, humano, responsable y reconoce que el éxito de Brasil se dará en el juego de conjunto y no por sus pies.
"Estoy listo para ayudar a mis compañeros, no para jugar para mí. Somos 11 jugadores y todos sabemos el rol que nos corresponde", expresa la estrella del Barcelona. "No me interesa ser el mejor jugador o ser el máximo goleador de la Copa del Mundo. La única cosa con la que sueño es con ganar el Mundial", afirma contundente el delantero, quien ha anotado 31 goles con su selección.

El ex jugador del Santos acepta que sus dos ídolos e inspiraciones para una Copa del Mundo fueron Ronaldo y Romario, ambos ganaron una Copa del Mundo y él espera que lo pueda lograr.

"Jugar con el número 10 es un honor inmenso, significa mucho para mí. Le daré mi playera a mi madre", apunta la estrella brasileña, quien afirma que Cristiano y Messi son las estrellas de este Mundial: "Creo que cualquiera de los dos será la estrella del Mundial", añade el futbolista de 22 años.

Neymar sonríe ante los cuestionamientos, uno de ellos le señala si puede dormir bien. El delantero reacciona y le pregunta: "Profesor, ¿duermo fácilmente?", el entrenador le responde confiado: "Sí, duermes muy bien".

El número 10 del Scratch du Oro no siente presión. Se muestra relajado y describe como Brasil ganará la Copa del Mundo: "Los juegos del Mundial se deciden con pequeños detalles. Estamos preparados para dar lo mejor, así que no creo que nada vaya mal".

Neymar jugará su partido número 50 con la Selecao. Lo hará en su debut mundialista ante Croacia y lo hará sin ningún temor, pues admite que la pasión de un país está detrás de Brasil. A pesar de que hace 64 años ese sueño se murió en la Final en el Maracaná. Ahora la historia inicia mañana.