“Siempre celebramos la fundación del pueblo Ulwa de Karawala en el Costa Caribe Nicaragüense, nos sentimos orgullosos porque es una memoria histórica la que estamos celebrando, conmemorando y reflexionando todos los procesos que hemos venido desarrollando como pueblo manteniendo las expresiones culturales como pueblo que tiene esa expresión intangible que vivimos dentro de la Costa Caribe como una región multiétnica y pluricultural. Lo que nosotros instamos es ir construyendo día a día para que vayamos consolidando esos legados históricos que tenemos”, manifestó Melvin James, educador de la comunidad.

Provenientes del Río Grande Matagalpa, en 1853 siete familias llegaron a esta zona en las cercanías de la desembocadura del Río, con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida buscando tierras fértiles y altas, donde pudieran asentarse con tranquilidad y desarrollar un nuevo poblador manteniendo sus raíces culturales.



Al conmemorarse 159 años, aproximadamente 154 familias, un total de 2,500 personas habitante en esta comunidad, quienes están trabajando en el rescate de su cultura, razón por la cual año con año festejan la fundación de Karawala como una comunidad Ulwa original, donde les están enseñando a las nuevas generaciones a hablar su lengua materna, el ulwa y a danzar el Tibilisi, Cucun y Sauda.

Leonzo Night Julian, historiador de los Ulwa, señala que de las siete familias originales que se asentaron en Karawala, actualmente solo existen cinco que aun conservan sus apellidos: los Grimes, Julians, Palmiston, Simon y Walter Ramón.

“Las siete familias pasaron muchos años, hicieron siete viajes y últimamente llegaron a este lugar donde estamos concentrados, la mayor parte de la concentración de los Ulwa es en Karawala […] ellos buscaron fortaleza para salir a sembrar”, afirma Night.

Según el historiador, en la década de 1980, solamente el 25% de las personas que vivían en Karawala hablaban su lengua materna y en la actualidad el 85% es de habla ulwa.

“La población ya está empoderándose para rescatar y revitalizar su lengua, a través de la escuela, en el seno familiar, es un reto. Los jóvenes manejan la lengua Ulwa, pero todavía están aferrados a la lengua Miskita”, señala Melvin James.



Sara Grimes es de las primeras familias que habitaron en Karawala y ella asegura que como verdaderos Ulwa están trabajando en el rescate de la cultura, promoviendo desde sus familias el uso de la lengua ulwa y de las ropas y bailes de sus ancestros.

“Somos Ulwa de Karawala, porque la gente Ulwa primeros fundaron esta comunidad, entonces nosotros estamos, nosotros siempre seguimos siendo Ulwa, somos Ulwa, a los niños les estamos enseñando idioma Ulwa. Nosotros queremos que nos respeten a nosotros”, manifestó Hilda Gómez Salazar.