Los ministerios de Relaciones Exteriores y del Interior de Rusia enviaron sendos mensajes para compartir el dolor del pueblo nicaragüense a la Embajada del país centroamericano en esta capital, donde se abrió un libro de condolencias.

A firmar el citado documento acudieron representantes del cuerpo diplomático, incluidos los de Cuba, Bolivia, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Venezuela, Namibia, la Unión Europea, Abjasia y Osetia del Sur, entre otros.

Se trata de uno de los fundadores del Sandinismo y entre los grandes dirigentes que guió la lucha contra la dictadura de los Somoza, hasta el triunfo revolucionario de 1979, declaró a Prensa Latina el embajador nicaragüense Luis Alberto Molina Cuadras.

Borge, como su libro Un grano de maíz, sembró esperanzas y convicciones. Sí, lamentamos la pérdida física de Borge, pero quedaron sus ideas y su legado, afirmó.

Nos llamó poderosamente la atención de que los propios detractores de Borge fueron condescendientes con la situación y demostraron respeto. Hasta sus propios enemigos le debieron rendir homenaje durante las honras fúnebres, comentó.

Borge fue enterrado junto a Carlos Fonseca, dos grandes hombres yacen juntos, dos personalidades que lucharon desde mucho antes de 1960 contra la dictadura somocista, la injusticia y contra esos países poderosos que no nos quieren ver desarrollados, subrayó.

Tuvimos la oportunidad de conocerlo de manera personal y lo vimos por última vez en diciembre del pasado año en una reunión de cancilleres, recordó Molina Cuadras.

El comandante Borge es como lo que él mismo dijo de Carlos Fonseca, es de los muertos que nunca mueren, acotó.