En un primer hallazgo, nueve cuerpos, algunos atados de manos o con los ojos vendados, aparecieron colgados de un puente sobre una carretera de la ciudad de Nuevo Laredo, en el norteño estado de Tamaulipas, ciudad fronteriza con Laredo, Texas, dijo la policía local.

La policía no informó sobre los responsables de los aterradores crímenes, pero un mensaje encontrado junto a los cadáveres indicaría que el ataque fue perpetrado por el sanguinario cártel de los Zetas, que mantiene cruentos choques con el cártel del Golfo, al que pertenecía hasta el 2010.

Más tarde, fueron hallados 14 cadáveres decapitados dentro de bolsas negras en el interior de una camioneta y las cabezas aparecieron dentro de hieleras cerca de la alcaldía de Nuevo Laredo, dijeron fuentes militares y de la fiscalía.

Versiones de prensa dijeron que esta habría sido la respuesta del cártel del Golfo por los nueve cuerpos colgados en el puente.

Tamaulipas es uno de los estados de México más azotados por la violencia del narcotráfico.

El mes pasado fueron hallados en Nuevo Laredo 14 cuerpos descuartizados en el interior de una camioneta abandonada y hace unos días un auto estalló frente al edificio de la policía municipal en Nuevo Laredo. La policía judicial dijo que la explosión fue producto de una granada dentro del vehículo.

Más de 50,000 personas han muerto por la violencia del narcotráfico en México durante la gestión del presidente Felipe Calderón, que comenzó en diciembre del 2006.

La ola de violencia por el narcotráfico no cesa mientras se encuentran en marcha las campañas electorales rumbo a los comicios del 1 de julio para elegir nuevo presidente, diputados y senadores federales y varios gobernadores.

El favorito para ganar las presidenciales es el candidato del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, y en un lejano lugar en los sondeos se encuentra la oficialista Josefina Vázquez Mota.