Un informe sobre las posibles afectaciones que el fenómeno de El Niño generaría en sectores como la pesca y la acuicultura en la región centroamericana, fue dado a conocer recientemente por los expertos del Foro del Clima Centroamericano.

En síntesis, en el informe se expresa que los análisis efectuados por cada país de la región muestran una tendencia a tener déficit de lluvias en los meses de Junio y Julio, particularmente en el pacífico centroamericano.

Los expertos expresan preocupación por la extensión de la canícula que normalmente se presenta en julio, pero señalan que en esta oportunidad puede tener una extensión de hasta 40 días, sin que eso signifique que va a dejar de llover totalmente en ese período. Adicionalmente, indican que un país de la región pudiera ser afectado por el aparecimiento de un evento ciclónico en este período.

Reducción de pesca de camarón blanco

Según el informe, estableciendo una posibilidad superior al 50% del aparecimiento del fenómeno del Niño entre Junio y Julio, en el litoral pacífico, la pesca de camarón se vería afectada durante todo el año.

“Es conocido que durante los años Niños la precipitación en el pacífico presenta déficit, este reducción de lluvias por alguna razón provoca una disminución de las captura de camarones blancos”, explica el informe.

Los expertos consideraron que al efecto de la lluvia habrá que agregar, que el calentamiento de las aguas de la zona costera también genera migraciones hacia zonas menos cálidas, por esa razón, las evidencias previas dan fortaleza a la propuesta de que se podría esperar una reducción de la producción camaronera en el Pacífico centroamericano.

Además prevén que si se da un evento ciclónico en el Pacífico o en el Caribe con impacto en el Pacífico “también impactará la captura camaronera, pero en sentido positivo, ya que generalmente cuando ocurren estos fenómenos los estanques camaroneros se rompen y los camarones que se están en su interior llegan al mar donde son capturados por las flotas de arrastre”.

Impacto en la pesca

En relación a la pesca, el informe señala que especies como los dorados y tiburones son sensibles a los cambios de temperatura en el agua de mar, por lo cual el proceso migratorio de esas especies puede acelerarse y es probable que aparezcan en aguas centroamericanas entre julio y agosto.

También es posible que con el calentamiento de las aguas aparezca más sardina (sardina machete) recurso para el cual la pesca artesanal en la región, tiene muy poca utilización.

Por otro lado, el informe refiere que “la disponibilidad de nutrientes en los estuarios y lagunas de la vertiente pacífica centroamericana será mucho menor, debido a la disminución de agua dulce por escorrentía. Esto impactará el comportamiento de las especies de escamas, las cuales deberán migrar hacia zonas cercanas a las desembocaduras de los ríos”.

Impactos en la acuicultura

El informe también expone impactos en la acuicultura de peces y camarones a nivel regional. En ese sentido, señala que en el caso del cultivo de camarones, las pérdidas se originarían por el exceso de lluvias ocasionadas por un evento ciclónico.

Por otro lado, señala que en la reducción importante de las lluvias, que puede conducir a una sequía principalmente en el Golfo de Fonseca, generaría grandes dificultades para los cultivadores de camarón en esa zona donde se localiza el grueso de la acuicultura de la región.

En el caso del cultivo de tilapia el mayor riesgo tiene que ver con los eventos ciclónicos. “La fuerza del viento que podría generarse, amenaza con la destrucción de jaulas y la liberación del producto contenido en ellas”, explica.

“Cuando el cultivo de la tilapia se da en estanques de tierra, estos pueden estar ubicados en el paso de una fuerte corriente que se forma con las lluvias y arrasarlos completamente ocasionando la pérdida de infraestructura y animales en cautiverio. La acuicultura deberá lidiar con temperaturas del aire por encima de los promedios en el próximo verano, así como con la calidad de las aguas continentales”, indica el informe.

Otros impactos

Según el informe, las precipitaciones que pueden presentarse al inicio del período (Mayo, Junio, Julio), asociada al calentamiento de las aguas, podría estimular la aparición de mareas rojas (Floraciones Algales Nocivas) en sitios susceptibles del litoral pacífico.

Para ello, se recomienda que los organismos competentes y aquellos que han sido creados para la vigilancia y toma de decisiones sobre el desarrollo de la marea roja, “deben estar atentos a las perspectivas para el período de mayo, junio y julio”.

“Lo recomendable sería establecer un plan de muestreos para este período a fin de garantizar a la población que se comunicará de forma oportuna el aparecimiento o no del fenómeno”, indica.

Recomendaciones de los expertos

Del informe se desprenden una serie de recomendaciones para los sectores pesca y acuicultura. En el primer sector se recomienda realizar un esfuerzo regional para recabar mejor información sobre las especies objetos de pesca, así como esfuerzos de investigación relacionados con el tema.

También se recomienda tomar las medidas de prevención para el caso que suceda un evento ciclónico, principalmente atender las instrucciones de seguridad de la Fuerza Naval, establecer sistemas de comunicación eficientes en las actividades pesqueras marinas o continentales, y atender todas las regulaciones en la puesta en práctica de las medidas de seguridad para todos los pescadores.

En el caso de la acuicultura, se recomienda mantener comunicación permanente con los organismos especializados como oficinas meteorológicas que aportan información sobre la evolución de los fenómenos climáticos en los diferentes países.

En general, se recomienda la preparación de planes de contingencia que facilite a los acuicultores la toma de decisiones en momentos en que sus sistemas de cultivo estén en riesgo, incluyendo el cuido de la calidad del agua, necesidad que se acentúa cuando hay limitaciones en la cantidad de agua disponible.

Pronóstico para Nicaragua

En el caso de Nicaragua, el informe explica que sobre la base de los pronósticos que actualmente indican condiciones neutras en el Océano Pacífico Ecuatorial, con probabilidades de hasta 50% de que se presenten condiciones propias de El Niño a partir de junio de 2014, para Nicaragua se prevé que el comportamiento de las lluvias en el período mayo-julio 2014, sea por debajo de los valores históricos normales en las regiones del Pacífico, Norte y Central y condiciones cercanas a lo normal en las regiones de la costa Caribe.

“En junio lo más probable es que se registre algún déficit de lluvia en todas las regiones del país, al igual que en el mes de julio, mientras que en las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur se esperan anomalías de precipitación levemente deficitarias”, explica.