El nuevo primer ministro indio, Narendra Modi, se reunió hoy por separado con los dignatarios de los países miembros de la Asociación de Asia del Sur para la Cooperación Regional (Saarc) que asistieron a su asunción al cargo.

Poco después de tomar posesión de su oficina, el decimoquinto jefe de gobierno de este inmenso y populoso país también recibió a otros mandatarios de la región o a los funcionarios que los representaron en la ceremonia de juramentación.

Por la histórica rivalidad entre ambas naciones desde su nacimiento a la vida republicana en 1948, la entrevista que levantó más expectativas fue la que mantuvo con el primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif.

Pero la secretaria india de Relaciones Exteriores, Sujatha Singh, dijo que las conversaciones transcurrieron en un clima de buen entendimiento y estuvieron inspiradas en la voluntad mutua de resolver los problemas pendientes.

Modi puso sobre todo de manifiesto la preocupación de Nueva Delhi sobre el terrorismo y pidió a Islamabad agilizar el juicio a los implicados en los atentados contra la ciudad de Mumbai, que ocurridos en el 2008 dejaron 166 muertos.

La India atribuyó el ataque a un comando del Lashkar-e-Taiba, un grupo radical islamista basado en el vecino país, y asegura tener pruebas de que los servicios de inteligencia de Pakistán tenían cuando menos conocimiento de la acción.

Singh indicó que Modi también pidió a Sharif tomar medidas para que el territorio pakistaní colindante con la India no sirva de base a actividades terroristas.

Desde la partición del subcontinente indio en 1947, ambos países se disputan la fronteriza Cachemira, donde a menudo se producen tiroteos de los que cada parte acusa a la otra. Del lado pakistaní opera una milicia partidaria de la anexión de la región, única con mayoría de población musulmana, la religión imperante en Pakistán.

Mientras, Modi y el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, pasaron revista a la ayuda económica y militar de la India a la devastada nación centroasiática, vital para esta cuando se complete la retirada de las tropas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Con el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, el nuevo primer ministro indio analizó el viejo conflicto de los límites pesqueros en el estrecho brazo de mar que separa a los dos países.

También, la situación de los descendientes de tamiles radicados en la isla (son de origen indio), una parte de los cuales todavía apoya la creación de un Estado independiente en la vecina nación.

Sintetizando, Sujatha Singh calificó de "positivas y fructíferas las conversaciones" las que tuvo Modi con los dirigentes de las naciones agrupadas en la Saarc (Afganistán, Bangladesh, Bután, Maldivas, Nepal, Pakistán y Sri Lanka).

El primer ministro enfatizó la idea que la Saarc está llamada a contribuir al crecimiento y desarrollo de los países miembros y la región en su conjunto, dijo.