Hasta el mes de mayo, el invierno registra en promedio un ligero déficit de lluvias sobre el país, sin embargo las circunstancias a inicios de junio podrían cambiar y mostrar condiciones atmosféricas que generen precipitaciones al retirarse posiblemente un fenómeno de alta presión que está impidiendo el paso de la humedad desde la zona al norte de Colombia.

La información la dieron a conocer tanto el director de meteorología del Instituto Nicaragüenses de Estudios Territoriales (INETER), Marcio Baca, como el asesor de la misma institución, doctor José Antonio Milán.

La escasez de precipitaciones hasta ahora no es, sin embargo, consecuencia del fenómeno del El Niño, que de acuerdo con los científicos no se encuentra hasta el momento instalado en ninguna parte del mundo, pero que sí podría estarse presentando en el mes de julio.

Según los estudiosos del clima, dos zonas de alta presión, una seguida de la otra, se interpusieron sobre aguas del Atlántico e impidieron que la zona de convergencia intertropical, que normalmente está al norte de Colombia, llegara hasta territorio nicaragüense en la segunda quincena de mayo y producir lluvias.

Eso, sin embargo, no está ligado al fenómeno de El Niño, pero ha estado provocando déficit de lluvias en distintas zonas del territorio nacional, agregaron los conocedores.

El director de meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), Marcio Baca manifestó que “se ha observado que los sistemas que producen lluvia se han fortalecido en alguna medida, en los últimos dos días se han registrado más precipitaciones que en la semana anterior, pero no podemos predecir que ese será el comportamiento de junio”.

El Niño aún no se instala

El ingeniero Baca expresó que de acuerdo a centros internacionales de meteorología como la NOAA, el Centro Especializado Australiano, el centro especializado japonés, el organismo especializado latinoamericano que da seguimiento al fenómeno de El Niño y la Organización Meteorológica Mundial, aún se está en condiciones neutras.

Afirmó que esos mismos centros han advertido de la posibilidad de que El Niño se podría instalar al final de la primavera del hemisferio norte, que finaliza en el mes de junio, para dar paso al verano que inicia en el mes de julio, por tanto todavía hay incertidumbre en precisar el mes en que se va a instalar El Niño.

Por otra parte, dijo que el comportamiento de las precipitaciones en Nicaragua es muy variado y complejo topográficamente, porque mientras en los valles intramontanos del arco central del país, que es seco, la precipitación normalmente es baja, pero a escasos kilómetros de ahí, como en Río Blanco, la precipitación es abundante.

Distribución muy irregular de las lluvias

Destacó Baca “si nosotros trabajamos en promedio, observaremos que hay un ligero déficit regionalmente, sin embargo esto no es el común denominador para todo el territorio nacional”.

Señaló que en el occidente del país, las precipitaciones andan con un déficit de un 14 a 20 por ciento, la región norte presenta un promedio de un déficit de un 5 a 10 por ciento, en el atlántico norte está bastante parecido a lo que normalmente vive la región.

Destacó que las lluvias están cayendo en forma irregular, puesto que en zonas secas se están registrando déficits, como en El Jicaral, Santa Rosa del Peñón, Larreynaga, Condega, Posoltega o Quilalí, mientras que en el norte, en Río Blanco, en los últimos días han caído lluvias de más de 100 milímetros, lo que es buen comportamiento, sido similar a las precipitaciones en Nueva Guinea.

Por su parte, el asesor de INETER, doctor José Antonio Milán comentó que El Niño aún no está instalado en ninguna parte del mundo, es un proceso de formación, instalación y decaimiento y se afirma que su instalación podría darse como un hecho consolidado a partir de julio.