El más reciente encuentro celebrado la semana pasada entre el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, y la Conferencia Episcopal, definitivamente tendrá resultados positivos para Nicaragua, ya que solo a través del diálogo y el entendimiento es que un país puede salir adelante, valoró el diputado sandinista Jacinto Suárez, presidente de la Comisión de Exteriores del Parlamento Nicaragüense.

“Sin entendimiento, sin acuerdo, sin conversaciones, un país no camina”, enfatizó Suárez.

El diputado resaltó que la Iglesia Católica es una institución muy grande, por lo que una conversación del gobierno con ésta, constituye un hecho sumamente importante que abona a la estabilidad de la nación.

“Es muy útil para el gobierno escucharla, porque está recibiendo la alimentación de una organismo que tiene muchísima vinculación con la población, y la solución de los problemas pasan por escuchar qué es lo que pasa”, expresó.

Ambos son proyectos cristianos

Para Suárez, entre el Gobierno y la Iglesia hay muchas coincidencias, como los valores cristianos que ambas partes promueven.

“Nosotros (el Gobierno Sandinista) hablamos de valores cristianos, porque los valores cristianos son valores humanos, definitivamente, es decir, el humanismo, la preocupación por el ser humano que tiene la Iglesia Católica es precisamente lo que nosotros reclamamos como parte de este gobierno y de este proceso”, destacó.

Explicó que el cristianismo, tanto en su práctica social, como en su aspecto religioso, es de cierta manera lo mismo, pues los principios universales no cambian.

Encuentro para avanzar

El diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) Jorge Castillo Quant, afirmó por su parte que en Nicaragua persisten muchos problemas que solo con el diálogo pueden ser resueltos.

“Como legislador yo veo que es posible, que nosotros tenemos que entendernos. Es una mentira que sigamos matándonos entre nicaragüenses”, indicó Castillo.

El diputado opositor aseguró que es evidente que hay una buena voluntad tanto del Gobierno como de la Iglesia para sentarse a discutir los diferentes temas nacionales.