A 20 días del inicio de la Copa Mundial de Fútbol, comenzó hoy a operar en las 12 ciudades brasileñas sedes de estos juegos un Centro de Coordinación de Defensa, que se encargará de seguridad durante esta competencia.

Este comité estará a cargo de los 157 mil efectivos que velarán por el orden y la tranquilidad durante la Copa, de los cuales 57 mil soldados son de las Fuerzas Armadas (FA) y 21 mil pertenecen al Ejército, que estarán acuartelados y sólo actuarán en casos de emergencias, señalaron voceros militares.

Estos centros están integrados por altos oficiales de las FA, de la seguridad pública, de la defensa Civil, de inteligencia y agentes privados, al tiempo que intercambiarán información con los diferentes cuerpos armados brasileños y de otros países.

Al igual que ocurrió en otros mundiales, las autoridades federales se interesan por impedir el ingreso al país de grupos violentos o vándalos que podrían poner en peligro la celebración de partidos en los estadios.

Se prevé asimismo que en los próximos días la presidenta de la nación, Dilma Rousseff, firme un decreto que amplié las normas de seguridad aérea en todo el territorio nacional.

Esa normativa permitirá el derribo de aeronaves que intenten volar por zonas restringidas, previamente establecidas, como son los estadios de fútbol durante la celebración de los partidos, señalaron fuentes del Ministerio de Justicia.

La orden de abatir aviones, cuya autorización es prerrogativa de la jefa de Estado, será delegada al comandante de la Fuerza Aérea Brasileña.

Durante los juegos de apertura y fin de la Copa del Mundo, el espacio aéreo de las ciudades anfitrionas (Sao Paulo y Río de Janeiro) será cerrado tres horas antes del inicio del partido y hasta cuatro horas después de concluida la competencia.

El esquema de seguridad incluye la movilización de efectivos militares entrenados para enfrentar situaciones adversas, como ataques terroristas, químicos y cibernéticos, entre otros.

De acuerdo con Ministerio de Defensa, las fuerzas de contingencias del Ejército serán empleados en situaciones de emergencias, cuando las tropas de las Policías Federal y Militar agoten todos sus recursos y medios y fracasen en controlar un problema de seguridad pública.