Los ecuatorianos, muchos de los cuales aún sufren en carne propia el daño ambiental causado por la petrolera estadounidense Chevron, se sumarán hoy a la movilización mundial contra los desmanes de la transnacional.

La marcha fue convocada por una coalición de organizaciones que agrupan a las víctimas de la contaminación provocada por Chevron en tres continentes, y pretende exigirle a la compañía que modifique sus prácticas, y reconozca su responsabilidad por los graves daños causados alrededor del mundo.

Plantones, marchas, foros de debate y proyección de documentales se cuentan entre las actividades programadas desde Buenos Aires, Río de Janeiro, Richmond y Nueva York, hasta Barcelona, Madrid, Sevilla, Berlín, Ginebra y Quito, entre otras.

En el caso de Ecuador, la petrolera se niega a acatar el fallo de un tribunal local que en 2011 la condenó a pagar una indemnización de nueve mil 500 millones de dólares a los más de 30 mil pobladores amazónicos afectados por las malas prácticas extractivas que utilizó su filial Texaco en esa zona entre los años 60 y 90 del siglo pasado.

Las autoridades ecuatorianas aseguran que durante los casi 30 años que operó en la Amazonía, Texaco derramó 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema, vertió otros 18,5 mil millones de galones de aguas tóxicas en los suelos y ríos, y quemó al aire 235 mil millones de pies cúbicos de gas.

La víspera, el presidente Rafael Correa saludó la iniciativa internacional de celebrar el Día Anti-Chevron, y afirmó que los propios técnicos contratados por la transnacional admitieron que sí hubo contaminación en la Amazonía ecuatoriana

El mandatario, quien en septiembre pasado presentó la campaña La mano sucia de Chevron, también criticó la actuación de varios exfuncionarios de gobiernos anteriores, a quienes calificó de traidores a la Patria por haber firmado en 1998 un acta donde se aseguraba que la contaminación ocasionada por la petrolera quedaba remediada.

El daño ambiental que dejó la compañía en la Amazonía ecuatoriana ha sido constatado por decenas de personalidades políticas y artistas internacionales, entre los que se cuentan los actores Danny Glover y Mia Farrow, el dúo Calle 13, y la ambientalista Alexandra Cousteau, nieta del famoso oceanógrafo Jacques Cousteau.