En su discurso de 20 minutos, Lula sostuvo que está equivocada la estrategia elegida por los países de la zona del euro para hacer frente a la crisis.

“Los países desarrollados siempre reaccionan de la misma manera a las crisis: con medidas de austeridad para los trabajadores y repartición de beneficios para el sistema financiero, que causó la crisis… Hay miedo a regular el sistema financiero, y siguen castigando a las víctimas de la crisis”, expresó.

Además, el político socialista que gobernó Brasil entre 2003 y 2010 sostuvo que el resto del mundo no debe seguir el ejemplo de los países desarrollados, y defendió políticas capaces de asegurar el crecimiento económico, la distribución de renta y el combate a la pobreza: “Es hora de mostrar osadía”, enfatizó.

El ex mandatario también aseguró que ve con optimismo las perspectivas económicas de Brasil, que, a su juicio, “está preparado para convertirse en una de las mayores potencias del mundo”.

“Y no hablamos sólo de PIB (producto interno bruto), sino de distribución de renta, y de la posibilidad de realizar negocios con países de todo el mundo, no sólo con Estados Unidos y Europa, como antes”, concluyó.