Luego de los intensos sismos ocurridos en el último mes, las diferentes escuelas del departamento de Managua donde se imparte la secundaria rural a distancia, abrieron nuevamente sus puertas para seguir garantizando el acceso a la educación a los jóvenes y adolescentes de las comunidades más alejadas.

Uno de estos centros fue el colegio Enmanuel Mongalo y Rubio de la comarca San Andrés de la Palanca, municipio de Mateare.

La Vice Ministra de Educación, Norma Irías, afirmó durante un recorrido por las escuelas, que para el desarrollo de esta modalidad la institución cuenta con el apoyo de los gobiernos municipales, los cuales facilitan medios de comunicación para los estudiantes que viven más lejos de donde se imparten las clases.

Un aspecto muy importante destacado por la funcionaria del Gobierno Sandinista, es que tras los fuertes sismos se procederá a capacitar a los muchachos y muchachas en cuanto a las medidas de prevención al momento que ocurra un fenómeno de esta naturaleza.

“Creemos nosotros que esa capacidad de previsión, esa capacidad de cuido que estamos desarrollando en todo el sistema escolar nos está ayudando a que nuestra familia, a que los chavalos, las chavalas tengan la plena certeza de que van a estar en un ambiente de seguridad”, manifestó Irías, recordando que la orientación del Comandante Daniel Ortega y de la compañera Rosario Murillo es eliminar todos los posibles riesgos a los estudiantes.

Calendario reprogramado

La Ministra dijo que con el objetivo de reponer las horas clases perdidas, se ha realizado una reprogramación del calendario escolar.

“Nos hemos reunidos con todos los directores, estuvimos con todos los maestros, para que ellos hicieran una replanificación meticulosa para asegurarnos que ningún contenido, ninguna actividad de las que tenemos previstas en el calendario escolar sea suspendida”, externó.

En este sentido manifestó que en la secundaria rural los estudiantes en vez de salir de clases el 4 de diciembre lo harán hasta el 20 de ese mes.

Contentos de volver a clases

Los muchachos y muchachas protagonistas de esta modalidad educativa reconocieron el trabajo que realiza el gobierno para que ellos no abandonen sus estudios o bien por acercarles lo más cerca posible las escuelas donde se imparte la educación secundaria.

Uno de estos fue Domingo Gustavo Vallejos, quien dijo que se sentía afligido de no estar estudiando producto de la emergencia sísmica.

“Ahora ya nos sentimos alegres de venir a clases”, indicó Vallejos, de 11 años de edad.

Igual se expresó Silena Silva, una niña de 12 años quien aseguró que antes para poder estudiar tenía que recorrer varios kilómetros de distancia.

“Me siento muy alegre porque yo iba a estudiar largo, pero ahora que nos dieron esta oportunidad elegí estudiar aquí porque está más cerca”, señaló Silva.

Esta niña afirmó que su compromiso es seguir adelante para bachillerarse y posteriormente ser una profesional.

En la escuela de San Andrés de La Palanca estudian la secundaria rural 60 estudiantes. Estos reciben las diferentes materias en base un plan ministerial que garantiza la calidad de la enseñanza y el afianzamiento de todo lo que se imparte.

Seguridad garantizada

El Vice Alcalde de Mateare, Marvin Roa, explicó que como una forma de apoyar a los muchachos, además del transporte también se han hecho coordinaciones para que haya presencia policial y todos los servicios básicos de agua y luz eléctrica dentro de la escuela.

El vice edil destacó que en el colegio se tuvo que demoler una bodega con más de 50 años de existencia, ello como previsión ante posibles terremotos.

“Teníamos que darle la seguridad necesaria y la tranquilidad a los padres de familia que mandan a estos niños aquí al centro”, afirmó Roa.