Desde el Palacio de la Revolución salió el féretro del Comandante Tomás Borge, cargado en hombros de una guardia de honor de la Policía Nacional y acompañado también por el cuerpo de ceremonias del Ejercito de Nicaragua, quienes hicieron el recorrido de alrededor de cinco cuadras en medio de miles de personas que llegaron a darle el último adiós.

En la Plaza de la Fe, entre tanto miles y miles de personas, entre ellas una numerosa delegación de Matagalpa, cuna del fallecido Comandante Tomás Borge, reunidos cantaban en coro, con el rostro compungido y prometiendo continuar la lucha que por los ideales que movió al incansable luchador que no solo tomó el arma en su momento, sino que construyó metáforas con su pluma escribiendo poesía revolucionaria.

De entre el pueblo ante la expectativa de la llegada del féretro del Comandante Borge, hubo un silencio de varios minutos, como un respeto intenso a quien fue en vida un gran luchador revolucionario.

Al ingresar el féretro del Comandante Borge, cargado por la guardia de honor de la Policía, del pueblo congregado se oyó parte de las históricas consignas de la lucha revolucionaria contra la dictadura somocista, como: Patria Libre o Morir! Patria o Muerte Venceremos!; mientras otras voces en aumento gradual coreaban: Tomás, Tomás, Tomás!

“Mi Venganza Personal” causa intensa emoción

En un momento determinado del rostro de personas de entre la multitud salían gruesas lágrimas al escuchar de labios de Marcela Pérez, la compañera del fundador del Frente Sandinista, la canción “Mi Venganza Personal”.

"Mi Venganza Personal" describe parte de las vivencias del Comandante Borge cuando preso de la dictadura somocista fue torturado por oficiales de la Guardia Nacional y tras el triunfo él perdona a su torturador, diciéndole que su "venganza" sería construir el porvenir de la nación.

Esta melodía describe la postura del Comandante Tomás Borge de ser Implacable en el combate, pero generoso en la Victoria, es decir toma la actitud de no vengarse, sino devolver bien a los torturadores por el mal recibido mientras estuvo preso, posición que se extiende a todo el proceso sandinista, con su lema Cristiano, Socialista y Revolucionario.

En la tarima, donde estaban el Presidente Daniel Ortega, con parte del gabinete, del Estado Mayor del Ejército e invitados nacionales y extranjeros, se oía extendidos aplausos no solo al canto de “Mi Venganza Personal”, sino también a “La Consigna”.

La intervención del Presidente Daniel Ortega al destacar la vida revolucionaria del Comandante Tomás Borge, fue también aplaudida por los miles de asistentes, mientras volvían a gritar: Tomás, Tomás, Tomás!

Al final del acto, la guardia de honor de la Policía tomó el féretro, lo cargo en hombros y lo llevó hacia el Parque Central, en donde en medio del mutismo de los asistentes y tras la salva de disparos de fusilería, fue enterrado el cuerpo del legendario guerrillero, en medio de las tumbas del Comandante en Jefe de la Revolución Sandinista Carlos Fonseca y del Coronel Santos López, del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.