Los pobladores y productores de San Sebastián de Yalí, departamento de Jinotega, podrán acceder a mejores oportunidades de desarrollo económico y social gracias a la finalización de los 16 kilómetros de carretera que los separan del municipio de San Rafael del Norte.

La obra fue ejecutada por el Gobierno Sandinista a través del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), y constituye la materialización de un sueño para los habitantes de este municipio quienes durante los gobiernos anteriores fueron objeto de un total abandono.

San Sebastián de Yalí es una localidad que destaca por su producción de café y granos básicos, a lo que hay que agregar su gran potencial turístico. Por esta razón, hasta hace un poco menos de un año el único impedimento para desarrollar mejor todas estas capacidades era la pésima carretera.

En tan malas condiciones estaba, que trasladarse desde San Rafael a Yalí significaba una penosa travesía de 60 minutos, cuando lo normal sería la escasa media hora que dura actualmente.

Una inversión millonaria

En la reparación de este importante tramo carretero el Gobierno invirtió 8 millones 029 mil dólares (más de 200 millones de dólares), provenientes de un préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Además del casco urbano de Yalí, las comunidades beneficiadas con la obra son El Panal, Llano, El Volcán, La Naranjita, La Brellera y Los Encuentros.

El alcalde de Yalí, Noel Rugama Dávila, indicó que para los más de 33 mil habitantes del municipio este regalo no puede traer más que júbilo y agradecimiento eterno al Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega.

Rugama dijo que la pasada emergencia sísmica en el Pacífico del país, fue un ejemplo del cambio que está llevando la carretera, ya que fueron cientos de personas que prefirieron irse a Yalí a pasar la Semana Santa.

“Eso nunca lo habíamos visto, eso (fue) gracias al acceso que hoy tenemos”, refirió.

Más producción, salud y educación

El impacto en la producción también será muy positivo, pues una carretera en pésimas condiciones aumenta los costos a los productores.

En este sentido, el productor Gregorio Chavarría aseguró que ya ha terminado la férrea batalla que tenía que librar todos los años contra la vieja carretera para sacar la producción de su finca.

“Para los productores era lo más terrible porque uno se llenaba de lodo y el vehículo no aguantaba nada, pero ahora sí”, indicó Chavarría.

La educación y la salud de los pobladores igualmente se verá mejorada, debido a que una carretera en buen estado permitirá a los jóvenes ir a estudiar a las universidades de Jinotega o bien al Minsa trasladar a los enfermos de gravedad a los hospitales de Managua o de la cabecera departamental.

Así lo refirió el poblador Ismael Rivera Lanzas. “Era difícil, había personas que morían en el camino, ahora no, ahora (las ambulancias del Centro de Salud) pueden conducir perfectamente sin lastimarte, sin golpearte”, dijo Rivera, añadiendo que para los mismos usuarios del transporte colectivo el viaje dejará de ser un trauma.

“Damos gracias a Dios, al gobierno y a todas las instituciones que nos han podido apoyar para que la carretera se haya hecho realidad”, sostuvo.

Más carreteras para el norte

El titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura, Pablo Fernando Martínez, recordó que en el 2007 el Comandante Daniel Ortega orientó a esta institución garantizar el acceso por carretera a todos los municipios del país. De tal manera que esta obra, no es más que el cumplimiento de este mandato.

El Ministro afirmó que al asumir el gobierno, llegar a Yalí era una odisea que podía durar hasta 7 horas desde el municipio de Sébaco, (departamento de Matagalpa) que era hasta donde llegaban las vías en buen estado.

Martínez explicó que con el Banco Mundial (BM) hay un acuerdo por casi 57 millones de dólares (gran parte de esto en concepto de donación), lo cual se usará para los tramos carreteros Empalme La Pavona-Abisinia-El Cuá y San José de Bocay.

Posterior a ello las gestiones se enfocarán en garantizar la carretera de Wiwilí a Pantasma.