El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís Cerda, certificó a una delegación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que en Nicaragua no se practica la tortura y por el contrario se promueve la restitución de los derechos humanos.

Solís Cerda hizo tal aseveración junto al presidente de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Armengol Cuadra, quienes recibieron a la delegación del Sub Comité de la Organización de Naciones Unidas, presidida por la señora Judith Salgado, y el señor Hans Petersen; además, de la señora Harumi Fuentes, oficial de Derechos Humanos del Alto Comisionado de la ONU.

El encuentro se realizó en la sede de la Corte Suprema de Justicia y participaron el Procurador General de la República, Hernán Estrada, y la Fiscal General, Ana Julia Guido, el doctor Zacarías Duarte Castellón, director del Instituto de Medicina Legal y la doctora Clarisa Indiana Ibarra, directora de la Defensoría Pública.

“La tortura en Nicaragua es cosa del pasado”, repitió Solís Cerda a los periodistas que esperaban declaraciones de los miembros de la ONU, sin embargo no fue posible. La delegación del Sub Comité para la prevención de la tortura con sede en Ginebra, se encuentra en Nicaragua en una visita de nueve días para informarse sobre la situación del país en temas de tortura y derechos de los privados de libertad.

El magistrado valoró el encuentro de positivo, porque cada representante de cada institución pudo dar a conocer lo que hace en materia de Derechos Humanos.

“Fue una reunión importante, le dimos a conocer lo que hace cada institución en materia de Derechos Humanos, en materia de tratamiento de los prisioneros. Fue una reunión positiva, fue un intercambio de criterios sobre la información que ellos deseaban obtener y hay que esperar que concluyan su visita para ver el informe que van a presentar sobre Nicaragua”, expresó el magistrado Solís Cerda.

Ratificó que estos funcionarios de la ONU no tienen ninguna restricción ni del Poder Judicial ni de los otros poderes del Estado. “Tienen libertad para ir donde deseen, reunirse y platicar con quien deseen. Tienen vía libre para solicitar la información que tengan interés”, ratificó el magistrado.

Los periodistas preguntaron si los visitantes habían planteado algún caso de tortura, respondió que en Nicaragua no existen casos, ni se ha presentado ninguna denuncia que certifique lo contrario. En Nicaragua durante la dictadura somocista, si se practicaba la tortura a la población que expresaba sus opiniones políticas contrarias al régimen del dictador Anastasio Somoza Debayle.

“No presentaron casos específicos para serles honestos, en general hicieron preguntas, pero en la reunión con nosotros no presentaron ningún caso concreto”, dijo.

Sobre la situación de las cárceles, el magistrado reconoció que en Nicaragua, los sistemas penitenciarios han rebasado su capacidad producto de la pobreza de nuestro país, pero que el Gobierno Sandinista y el sistema de justicia trabajan en inversiones dirigidas a mejorar las condiciones del sistema carcelario.