La lucha por evitar una epidemia de dengue durante la época lluviosa se ha intensificado en los barrios de Managua, donde los brigadistas del Ministerio de Salud (Minsa) andan de casa en casa abatizando y explicando a la población la importancia de eliminar los criaderos del Aedes Aegypti, principal agente transmisor de esta enfermedad.

Las autoridades de salud aseguran que si bien los índices de infestación de Nicaragua están por debajo del 5 por ciento, esto no garantiza que no habrá un brote epidémico.

Por ello la orientación es hacer todo el esfuerzo necesario para que antes de que se establezca el invierno se logre hacer un exhaustivo barrido en todos los departamentos del país, pero principalmente en los que presentan índices de infestación más altos como Managua, León, Chinandega y Masaya.

Según los epidemiólogos, solamente las medidas sanitarias en el hogar y las jornadas de abatización y fumigación que realiza el Minsa pueden prevenir una situación parecida a la del 2013, cuando se registraron más de 9 mil casos de dengue.

La ciudad de Managua, con más de 1 millón 200 mil habitantes, es de gran prioridad ya que por más bajo que esté el índice de infestación, una aglomeración poblacional de tal magnitud puede resultar peligrosa al momento de un brote.

El Centro de Salud de Altagracia, cubre los 33 barrios del Distrito III de Managua, y durante toda esta semana ha estado enviando brigadistas a los hogares no solo para fumigar y abatizar, sino para hacer conciencia en la población de que ellos son la punta de lanza para eliminar los potenciales criaderos del mosquito transmisor.

En este sentido, el Minsa es enfático al asegurar que las larvas del Aedes Aegypti pueden prosperar inclusive en la tapa de una botella, lo cual da una idea del potencial reproductivo de este mosquito, y por tanto del peligro que se cierne sobre la población con el inicio de las lluvias.

Prospera en agua limpia

Durante una jornada de estas jornadas en el barrio Nora Astorga, la brigadista del Minsa, Katherine Lara, explicó que el mosquito busca el agua limpia para depositar sus huevos, de allí que hay que ser cuidadosos con todos los utensilios que acumulen agua.

Lara afirmó que las familias deben mantener limpios sus hogares, verificar que las botellas estén boca abajo, las pilas lavadas y los baldes con sus respectivas tapas.

De esto dijo estar consciente la señora María Elena Sánchez, quien escoba en mano se dedicaba a hacer suya la campaña de lucha contra el dengue que mantiene el Gobierno.

“Hay que mantener bien aseada la casa, mantener bien limpios los trastos y el agua tapa”, destacó Sánchez, asegurando que en su casa ya se han limpiado también los canales del techo, que es de los lugares que más acumulan agua durante la época de invierno.

El gran problema de la renuencia

Uno de los grandes obstáculos que enfrentan las autoridades para ser más efectivas contra el dengue lo constituyen las casas renuentes.

Un ejemplo de ello fue el barrio René Cisneros, donde los brigadistas del Centro de Salud de Altagracia reportaron un 26% de renuencia, es decir, casas donde no les permitieron entrar o bien que estaban cerradas.

“Si no nos dejan entrar (a una casa) allí quedó ese foco y ese es el que va transmitiendo o va haciendo una cadena de transmisión de dengue”, subrayó Zeneyda Hernández, jefa de la brigada de abatizadores que recorrió el barrio.

Hernández dijo que el Ministerio de Salud siempre hacer una nueva jornada “de rescate” en todas aquellas viviendas que en la primera visita fueron catalogadas como renuentes.

Es importante señalar que a muchas personas tampoco les gusta que los brigadistas depositen abate en sus depósitos de agua, sin embargo, este producto no es dañino para la salud, y su efecto contra el dengue se prolonga hasta por dos meses.

Centros listos para atender cualquier caso

La doctora Thelma Noguera, epidemióloga del Centro de Salud de Altagracia, señaló que si bien el principal objetivo es prevenir casos de dengue, ellos cuentan con todo el personal médico y los equipos necesarios para cualquier emergencia.

“Tenemos los insumos disponibles para hacer frente a cualquier eventualidad que se nos dé”, afirmó Noguera, luego de brindar una charla a un grupo de brigadistas que se movilizarían por los distintos barrios dentro de este plan de lucha contra el dengue.

La epidemia del año pasado cobró en Nicaragua la vida de más de 20 personas, de allí que la idea del Gobierno es evitar más muertes por esta enfermedad combatiéndola desde los hogares, que es donde se reproduce el mosquito transmisor.