La estrategia de expansión de la economía venezolana, sustentada durante años en el potencial petrolero del país, se orienta hoy al aprovechamiento de capacidades productivas nacionales para responder a la creciente demanda del mercado interno.

La ofensiva económica del gobierno, lanzada por el presidente Nicolás Maduro, apunta además a la búsqueda de mecanismos capaces de contrarrestar las acciones de la ultraderecha, dirigidas a generar desestabilización mediante la especulación y el acaparamiento de productos básicos.

Por otra parte, las autoridades lograron despertar el interés del sector corporativo pues mas de tres mil empresas se sumaron a las mesas de trabajo organizadas en diversas regiones del país, todo ello con el propósito de identificar las alternativas productivas existentes.

En efecto, la idea está en abandonar el modelo rentista petrolero, el cual a su vez sirvió de sustento a la "economía de puerto", donde las importaciones predominan como opción para satisfacer el consumo de los venezolanos.

Frente a ello, la opción está en utilizar el financiamiento disponible -tanto en divisas como en bolívares- para apoyar de manera prioritaria a 11 sectores clave de la economía.

Entre ellos destacan el petróleo, petroquímica, construcción, industrial, automotor, agropecuaria, agroindustria, turismo, industria textilera y calzado, minería, comunicaciones y tecnología.

En una primera medida, Maduro colocó a disposición de las empresas privadas mecanismos de financiamiento con recursos provenientes de los fondos Chino-Venezolano, para el Desarrollo Nacional (Fonden) y el Bicentenario ALBA-Mercosur.

El primero de esos mecanismos, formado hace siete años, fue renovado en marzo último por tercera vez con cinco mil millones de dólares, en tanto el Fonden surgió en 2005 con 29 mil 459 millones de dólares de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Además, determinó concentrar los esfuerzos en cinco regiones económicas, donde la Central estará a cargo del ministro de Industria, José David Cabello, la de Los Andes con el titular de Comercio, Dante Rivas y en Los Llanos, el encargado de Agricultura y Tierra, Yván Gil.

Por último, Occidente contará con el ministro de Economía, Finanzas y Banca Pública, Rodolfo Marco Torres; y Oriente quedará bajo la responsabilidad del titular de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez.

Para ese nuevo esquema el gobierno ya dispuso un financiamiento de tres mil millones de bolívares (476 millones de dólares), unido a otros 500 millones de dólares.

De manera complementaria, se ultiman detalles para la creación de tres zonas económicas especiales denominadas Puerto Cabello-Morón, en el estado Carabobo; Faja Petrolífera del Orinoco, al oriente venezolano, y José-Guanta, en Anzoátegui.

La ofensiva económica suma además un amplio programa de fiscalizaciones a empresas, industrias, establecimientos comerciales y almacenes, con vistas a garantizar el cumplimiento de la Ley de Precios Justos.