Estimados compañeros:

Conocimos al comandante Tomás Borge a finales de 1978 en nuestra casa de Coyoacán, al sur de la ciudad de México, cuando Francisco de Asís Fernández y Alfredo Alanís lo llevaron una clara mañana de otoño, para que filmáramos una larga entrevista con el único sobreviviente de los fundadores del FSLN. Chichi Fernández y yo éramos compañeros de trabajo en el Instituto de Bellas Artes y me había pedido que grabáramos una entrevista con un compañero muy importante que vendría a México en fecha próxima. Tomás acababa de ser liberado, junto con varios compañeros más de la cárcel Modelo, en la que era uno de los prisioneros políticos de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, merced a la toma del Palacio Nacional el 22 de agosto de 1978, por un comando Sandinista. La entrevista que le hicimos se convirtió en el material de base que dio forma y estructura a “El Amanecer dejó de ser una tentación”, una película de 90 minutos de duración, en la que Tomás narra desde la fundación del Frente a orillas del río Patuca, por Carlos Fonseca, Silvio Mayorga y él en 1961, hasta la conformación de la Dirección Nacional, con Daniel y Bayardo entre sus dirigentes y el triunfo del FSLN en 1979 con el derrocamiento de Somoza y la desintegración de la Guardia Nacional. Esa película, de la que se conserva una copia en la Cinemateca de Nicaragua, sirvió de base como material didáctico en las Direcciones políticas del MINT y del EPS, y en el Partido, para enseñarnos a los combatientes la historia del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Guardo del comandante Tomás Borge un enorme recuerdo, mucho cariño y una gran nostalgia por su ausencia. Fue para mi y, estoy seguro que para Margarita Suzán también, quien nos enseñó a ser verdaderos revolucionarios y militantes del FSLN de por vida. Hoy en el segundo aniversario de su partida saludo con fe inquebrantable que el FSLN, con Daniel como nuestro líder, esté otra vez y por siempre al frente de los destinos de esa gran nación que es Nicaragua.

Miguel Necoechea