La Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) reconoció la creatividad del músico, compositor y arreglista nicaragüense, Raúl Orlando Martínez Salas, de la Camerata Bach, entregándole un certificado y una medalla a la creatividad en el Teatro Nacional “Rubén Darío” por medio del ministro de Fomento, Industria y Comercio, Orlando Solórzano.

El compañero Solórzano dijo que la idea es reconocer el esfuerzo, el aporte que ha hecho Raúl Martínez a la creatividad, al arte, a la música desde antes de los 80, incluso desde que estudiaba en el colegio Calasanz, cuando ya se destacaba por ser un creador y músico.

Solórzano expresó que esa obra requiere un alto espíritu y es lo que la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual le está reconociendo, premiándolo como un reconocimiento a él, al pueblo nicaragüense a la creatividad musical, poética, romántica.

La propiedad intelectual es una forma de propiedad que es reconocida en todos los tratados de comercio internacional y este reconocimiento lo manda la OMPI, como organismo especializado de las Naciones Unidas.

Junto con Raúl Martínez han sido reconocidos otros siete nicaragüenses como Camilo Zapata, Otto de la Rocha, Salvador Cardenal, Pablo Martínez el Guadalupano, José Isaac Carballo, Blanca Guardado y Ronald Abud Vivas.

Entre tanto el músico Raúl Martínez, sumamente emocionado, dijo “el premio es una gran sorpresa, porque mis familiares saben que vivo aislado, trabajando intensamente y así uno no tiene idea de qué tanto sabrá la gente de lo que uno está haciendo, por eso este es un nuevo comienzo y tengo que exigirme mucho más si Dios me presta vida”.

En constante renovación

Manifestó el músico “me encanta la composición, pero la realidad laboral me empujó más al terreno de los arreglos y con el tiempo he venido encariñándome de esa tarea, enamorándome de las piezas de otras personas, como de Ofilio Picón, Camilo Zapata, Carlos Mejía Godoy o de alguna pieza de folklore que tengo que aprendérmela como si fuera mía”.

Añadió que siempre trata de estar en constante renovación, le encanta la música popular, pero afirmó que está dando un paso hacia la música clásica.

Raúl Martínez comenzó prácticamente su vida artística en 1978, se unió en 1979 al grupo Mancotal de Luis Enrique Mejía Godoy y en 1989 a la agrupación Carlos Mejía Godoy y Los de Palacagüina, además participa en forma integrante y como arreglista de la Camerata Bach y en dos ocasiones dirigió la orquesta de la OTI, el primero en 1985 en Sevilla, España y en la segunda ocasión en 1993 en Valencia, España.