Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, regresó a Nicaragua procedente de Roma la noche de este lunes, tras haber participado en la ceremonia de canonización de los nuevos Santos de la Iglesia Católica, Juan Pablo II y Juan XXIII.

La ceremonia fue llevada a cabo este domingo, por el Papa Francisco, ante la presencia de decenas de miles de fieles.

En declaraciones a los medios, desde el Salón de Protocolo del Aeropuerto Internacional Augusto. C Sandino, el Cardenal dijo sentirse dichoso de haber participado de la histórica canonización.

Destacó el Cardenal Miguel que el acto litúrgico en el que participó en la Basílica de San Pedro, ubicada en El Vaticano, “fue una misa muy solemne, nosotros llegamos a las siete de la mañana y aprovechamos la coyuntura favorable que se nos presentaba para orar ante el altar de estos Papas que han sido elevados a la Santidad”.

El alto prelado de la Iglesia Católica agregó que “realmente le hemos pedido ante la tumba de ellos que bendigan al pueblo nicaragüense, que bendigan a toda la ciudadanía y bendigan también al Papa”.

Recordó Su Eminencia que después a las 10 de la mañana partieron junto con el Papa Francisco para celebrar la eucaristía, a la que asistieron aproximadamente unos 170 cardenales.

Aseguró el líder espiritual nicaragüense que “el Papa con mucho entusiasmo pronunció su homilía alegrándose por la Santidad de estos hombres y nosotros los recordamos con mucho cariño y por eso le hemos pedido ante el altar de Juan Pablo II que bendiga al pueblo de Nicaragua”.

Pide bendiciones sobre el pueblo de Nicaragua y sobre el presidente Daniel

El Cardenal Miguel recordó las dos visitas del Papa Juan Pablo II a Nicaragua, señalando que “el pueblo de Nicaragua lo vio dos veces y esperamos que él derrame muchas bendiciones sobre el Señor Presidente y sobre toda la familia nicaragüense que le mostró mucho cariño cuando estuvo aquí en su última venida”.

Añadió el Cardenal Miguel que él se sintió muy contento porque Juan Pablo II fue su amigo y le invitó muchas veces a Roma, en tanto que sobre el título de Patrono Mundial de la Juventud que le fue otorgado al Papa Juan Pablo II, comentó que esto se debe a que fue un hombre que trabajó con la juventud para dar a conocer la palabra de Cristo.