“Ustedes son los centinelas del pueblo” dijo una vez  a sus hermanos policías, ahora él desde una dimensión superior es Centinela de los “mimados de la Revolución”, de su Juventud Sandinista, de las mujeres, de los campesinos, y estará alerta, vigilante como un centinela que nunca duerme.

En la vida del Comandante Borge Dios se hizo presente de muchas maneras, no solo protegiéndolo de tantas circunstancias adversas, sino bendiciéndolo con sus hijos e hijas, tratando con él a través de su Palabra. La Biblia fue el libro de mayor influencia en su vida y desde la fe, creo firmemente que el Espíritu Santo lo consoló y lo guio a la verdad.  Porque la gracia de Dios trasciende  los parámetros y criterios  humanos, la misma se hace presente en nuestras debilidades. Dios le dijo a San Pablo en un momento difícil de su vida: Bástate mi  gracia, porque mi poder  se perfecciona en tu debilidad ( 2 Corintios 12: 9).

Hoy que él ya no está físicamente entre nosotros, desde la fe cristiana es necesario reafirmar que la muerte no es el fin, la misma será derrotada.  Los cristianos creemos y reafirmamos la resurrección de entre los muertos donde la vida será exaltada. Al mismo tiempo debemos de darle gracias a Dios por todos los años de vida que él le concedió, por su ejemplo de lealtad y firmeza y por todas sus enseñanzas. Y ante su partida comprometernos a continuar forjando los sueños y los ideales por los cuales el vivió, a ser cada día más hermanos, más solidarios y a no poner nuestra mirada únicamente en las cosas terrenas que perecen, sino en aquellas que  perduran, que son eternas.

Rev. Miguel Ángel Casco González

Presidente de la Coordinadora Evangélica-CEPRES