Si bien aún se siente un poco de la zozobra y la tensión causada por el terremoto, los pobladores de Nagarote son optimistas en que poco a poco retornará la normalidad a este bello municipio leonés.

En esta pequeña, pero bonita localidad, hubo negocios que cerraron por algunos días para atender los daños en las viviendas de sus propietarios, mientras que otros al día después de ocurrido el terremoto habían abierto tratando de no dejarse vencer por la tragedia.

La joven Zelenia Fonseca, de Quesillos Nagrandanos, explicó que ellos fueron de los que dejaron de trabajar por cierto tiempo “por miedo a las múltiples réplicas que se presentaron”.

“Pero hoy en día estamos trabajando de una manera continúa y ofreciendo los productos y servicios”, expresó Fonseca, quien aseguró que si bien las ventas se han bajado la esperanza es que los turistas retornen a Nagarote.

“Supongo que la gente tiene un poco de miedo, tanto la local como la de otros lados”, señaló.

Doña María Hernández indicó que ciertamente los turistas no están llegando con la regularidad con que siempre lo han hecho, lo cual ha repercutido en una disminución de las ventas.

Yo le pido a la gente “que se anime a venir a la ciudad de Nagarote (…). Estamos trabajando, haciendo el esfuerzo para seguir adelante”, manifestó esta señora.

En el subconsciente de la población continúa presente el fuerte terremoto, aunque siempre prima el optimismo de que todo irá mejorando.

“Era fuerte (el terremoto), nunca pensamos que iba a pasar eso, pero ya por lo menos ahorita estamos tranquilos”, aseguró la jovencita Aurora Yescania Ramírez.