Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes al iniciar la Santa Misa en la Catedral Metropolitana de Managua, expresó que Nicaragua se llena de regocijo con la canonización de los nuevos santos Juan Pablo II y Juan XXIII, a quienes considera “pilares fundamentales” de la Iglesia Católica.

Este domingo de la Divina Misericordia la Iglesia Catedral de Managua recibió a decenas de nicaragüenses que llegaron a escuchar la homilía de celebración por la canonización de los Papas Juan Pablo II y Juan XXIII, ceremonia realizada en la Plaza San Pedro en el Vaticano.

Brenes inició sus palabras leyendo la ordenanza de canonización realizada por el Papa Francisco y posteriormente anunció la entrada de una reliquia papal de Juan Pablo II, un trozo de tela de una sotana que fue regalada por la Nunciatura Apostólica. El altar fue decorado con dos hermosos retratos del Papa Juan Pablo II y Juan XXIII.

“Es para nosotros en Nicaragua, y de manera especial para mí como Arzobispo en esta Iglesia Arquidiocesana, el poder compartir esta eucaristía, la he esperado con gusto desde el momento que el Santo Padre Francisco nos anunció la canonización del Papa Juan XXIII y Juan Pablo II, yo diría que ellos han marcado mi vida”, pronunció Brenes agregando que de muy joven conoció las enseñanzas de Juan XXIII, quien falleció cuando el prelado nicaragüense contaba con 14 años.

Concilio Vaticano, el gran legado de Juan XXIII

Indicó que el gran legado de Juan XXIII es haberse dejado guiar por el Espíritu Santo “para renovar la Iglesia y de ahí surge la convocatoria del Concilio Vaticano II, que después de 50 años sigue marcando la pauta y la vida de esta Iglesia”.
Brenes señaló que en sus escritos el ahora Santo Juan XXIII dejó una gran obra “la gran obra de la iglesia” hecha por este hombre que se dejó guiar por el espíritu.

Historió que el Papa Juan Pablo II tomó esa herencia dejada por Juan XXIII e hizo presente la fuerza del espíritu en todo el mundo y a través de sus escritos, fue citando fuertemente el documento del Vaticano II haciendo presente el ideal cristiano.
Contó que vivió muchas experiencias con el Papa Juan Pablo II, subrayando que no todas las diócesis se dan el lujo de tener una reliquia de este santo que visitó Nicaragua en dos ocasiones.

El anillo y pectoral de plata

Vestido de sotana blanca el Cardenal Brenes, reveló que este domingo no portaba el anillo cardenalicio y si un anillo de plata que tiene impresa la imagen del Buen Pastor y un pectoral también de plata que le regaló el Papa Juan Pablo II.

Indicó que para él es de mucha felicidad haber vivido algunos momentos con el Papa Juan Pablo II, haber conocido su obra, su legado y las enseñanzas de Juan XXIII.

La solicitud hecha por el Cardenal Angelo Amato

Recordó que el Cardenal Angelo Amato que es el prefecto de la Congregación de la Casa de los Santos hizo la solicitud al Santo Padre con estas palabras “Padre la Santa Iglesia pide con gran fuerza que Vuestra Santidad inscriba a los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II en los libros de los santos y como tal sean invocados por todos los cristianos”.

Agregó que el Papa respondió y pidió que eleváramos nuestras oraciones a Dios Padre omnipotente por Jesucristo, a fin que con la Virgen María y todos sus santos sostenga con su gracia lo que estamos solicitando.

“Te rogamos Señor que escuches nuestras oraciones a fin de lo que hacemos con nuestros servicios, sea de ti agradable y sea de provecho para tu iglesia”, dijo el Papa Francisco cuando recibió la solicitud del Cardenal Amato, la cual fue recordada por el prelado nicaragüense en la misa.

Relató que la solicitud de canonización fue hecha en tres ocasiones, en la tercera respuesta el Papa Francisco señaló “en honor de la Santísima Trinidad con la exaltación de la fe católica y el incremento de la vida cristiana y con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, después de haber reflexionado largamente invocando la ayuda Divina y escuchando el parecer de muchos de nuestros hermanos obispos declaramos y definimos Santos a los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II y los inscribimos en el libro de los Santos y establecemos que sean venerados en toda la Iglesia entre los Santos”.

Fieles católicos celebran

La Iglesia Catedral en Managua fue llenada en todas sus bancas por decenas de fieles católicos, que también se mostraron emocionados por la canonización hecha por el Papa Francisco.

“Nos alegramos que a este Papa Juan Pablo II que mucho quiso a Nicaragua, lo hayan nombrado santo. Fue un hombre que verdaderamente profesó el evangelio, quiso mucho al pobre y los nicaragüenses lo queremos mucho”, dijo doña Salvadora Estrada del municipio de Diriamba.

Doña Juan Mercedes Orozco, visiblemente emocionada dijo que ambos Papas son “Grandes Santos” particularmente Juan Pablo II, a quien llamó el “Santo de los Pobres”

El señor Carlos Martínez que tuvo la oportunidad de tener cerca al Papa Juan Pablo II en sus dos visitas a Nicaragua, dijo que los fieles católicos deben sentirse profundamente orgullosos por un santo nos visitó.

“Gracias a Dios hemos tenido a un santo que ha venido a Nicaragua, un hombre que irradiaba santidad y todo ese espíritu de amor a Cristo, a los pobres. Ahora tenemos un santo de los pobres”, dijo Martínez residente en el barrio Laureles Sur.