Los papas Juan Pablo II (1978-2005) y Juan XXIII (1958-1963) fueron santificados este domingo por la Iglesia Católica, gracias al reconocimiento de tres milagros -dos de aquel y uno de éste- y en una ceremonia celebradá en la Plaza de San Pedro del Vaticano y ante la presencia de cientos de miles de feligreses.

El polaco Karol Wojtyla (1920-2005), en el año 1978, se convirtió en el primer papa eslavo de la historia, fue beatificado el 1 de mayo de 2011, tan solo seis años después de su muerte, y hasta la fecha se le reconocen dos milagros.

En primer lugar, se le reconoció la curación, en el año 2005, de la monja francesa Marie Simon-Pierre, quien llevaba cuatro años padeciendo la enfermedad de Parkinson, casualmente el mismo mal que sufrió Juan Pablo II en sus últimos años.

La religiosa relata que en el 2005 la enfermedad empezó a empeorar al grado de no poder mover la parte izquierda de su cuerpo. Tras el anuncio de la muerte de Juan pablo II, el 2 de abril de 2005, monjas de Francia y África le pidieron la curación de Simon-Pierre.

Entonces, el 1 de junio de 2005 la monja, la monja se dio cuenta que todos los síntomas del Parkinson habían desaparecido, inclusive después de haber dejado de cumplir el tratamiento asignado por su médico.

Posteriormente, llegó la costarricense Floribeth Mora, quien se curó sin una explicación científica de un aneurisma cerebral irreversible que le fue diagnosticada en abril de 2011.

Un mes después, en mayo, siguió por televisión la beatificación de Juan Pablo II y al día siguiente escuchó una voz en su dormitorio que le decía: "levántate". Meses más tarde, los doctores confirmaron la cura de la paciente.

Por su parte, Juan XXIII fue beatificado -casualmente- por Juan Pablo II en septiembre de 2000, en la misma celebración de la beatificación de Pío IX. El milagro aprobado para su beatificación fue la curación de sor Caterina Capitani en 1966, una religiosa napolitana que padecía una enfermedad incurable de estómago.

El 22 de mayo de ese año, las hermanas de la Capitani le colocaron a Caterina una imagen de Juan XXIII en el estómago. A los pocos minutos, la monja, a quien ya habían dado la extremaunción, se recuperó y pidió de comer.

Aunque se necesitan dos milagros para ser reconocido como santo, el 15 de julio de 2013 el papa Francisco aprobó los votos favorables de la Congregación de las Causas de los Santos para proceder a la canonización del beato Juan XXIII, sin necesidad de ese segundo milagro.

El Sumo Pontífice proclamó este domingo la santidad de Juan XXIII y Juan Pablo II y pidió, en una multitudinaria ceremonia celebrada en la plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano, que ambos pontífices fueron inscritos en los libros de los santos de la Iglesia Católica.