Con la lectura de la fórmula propia del rito de canonización, esta mañana el Papa Francisco declaró santos a Juan Pablo II y Juan XXIII, en una ceremonia histórica y sin precedentes en la que están reunidos cuatro Pontífices, con la participación del Sumo Pontífice Emérito Benedicto XVI.

En una Plaza de San Pedro totalmente abarrotada desde las primeras horas de la mañana, el Santo Padre preside la Misa en la que ya se han rezado las letanías de los santos y en la que el coro y la multitud han entonado los himnos dedicados a ambos.

Luego el Papa Francisco ha ecuchado el pedido del Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato, quien, de acuerdo al rito de la canonización, solicitó tres veces que se declare santos a Juan Pablo II y a Juan XXIII.

Tras escuchar la “tertia petitio”, Francisco pronunció la fórmula de la canonización con la que Juan Pablo II y Juan XXIII han sido declarados santos en este Domingo de la Misericordia, la misma ocasión en la que en el año 2005 falleció el Papa polaco.

Juan Pablo II y Juan XXIII fueron elevados a los altares de la Iglesia Católica, durante la celebración de la Fiesta de la Divina Misericordia, establecida por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, la cual tiene lugar el segundo domingo de Pascua.

En ocasión de la canonización de ambos pontífices, miles de peregrinos católicos de todas las nacionalidades participaron en vigilias de oración. De la misma manera millones de fieles se convocaron alrededor del mundo para seguir, por medio de la televisión, el ritual de canonización.

En la eucaristía de canonización están presentes 150 cardenales de diferentes naciones del mundo, así como unos 700 obispos. En tanto, a la derecha del altar están situados los invitados extranjeros, entre ellos varios jefes de Estado, primeros ministros y ministros.

En Roma se encuentra Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, al frente de una comitiva especial enviada por el Gobierno de Nicaragua ante la Santa Sede.

El Papa polaco, Juan Pablo II, visitó Nicaragua en dos ocasiones, en el año 1983 durante el primer gobierno del Frente Sandinista y posteriormente en 1996 durante el gobierno de Violeta Barrios.

En sus visitas a Nicaragua, Juan Pablo II  manifestó su inmenso amor por las familias nicaragüenses a quienes siempre llevó en sus oraciones ante el Creador.