Una de las mejores muestras del modelo de gobierno Cristiano, Socialista y Solidario pudo observarse este sábado en el municipio de Nagarote, donde una enorme caravana de furgones ingresaron a la ciudad cargando los materiales de construcción necesarios para edificar las viviendas destruidas por el terremoto del pasado 10 de abril.

En total hacia este municipio fueron traslados 10 mil quintales de cemento, 2 mil quintales de hierro y 2 mil 500 perlines, lo cual es complementario a las entregas realizadas los días martes y miercoles.

El Vice Ministro de Gobernación, Carlos Najar, aseguró que en este municipio se han entregado materiales a 292 familias protagonistas, quienes de esta manera podrán tener hogares más seguros. Las primeras 18 viviendas se empezarán a edificar el día lunes, manifestó.

Najar indicó que por su parte en La Paz Centro y las comunidades de El Papalonal y Momotombo, se han entregado materiales de construcción a 157 familias protagonistas.

No obstante, aseguró que se ha estado haciendo un último barrido tanto en Nagarote como en La Paz Centro, con lo que se ha definido la entrega de materiales de construcción más de 500 viviendas.

Familias esperan un nuevo renacer

Todo el material de esta tercera entrega fue descargado en el estadio municipal de Nagarote, de donde inmediatamente fue traslado a camiones más pequeños para empezar su distribución entre las familias afectadas.

Una de estas protagonistas es Lucía del Rosario Montes, quien durante el terremoto del 10 de abril perdió la vivienda donde habitó junto a su familia durante 33 años.

Hoy esa casa es nada más que escombros, ya que el fuerte sismo además de destruir el techo, también debilitó y destruyó en gran medida las paredes de la casa.

“Este era mi patrimonio. Cuando la vi destruida yo pensé que nunca la iba a volver a levantar”, lamentó Montes.

Sin embargo, la realidad fue otra, porque inmediatamente de ocurrido el sismo fue manifiesto el acompañamiento del Gobierno el cual empezó a llevarles colchonetas y paquetes alimentarios para apoyar a la familia en momentos en que la invadía el temor y la zozobra.

Montes asegura que la mejor noticia fue cuando el Gobierno anunció que les ayudaría a edificar nuevamente las viviendas a los afectados.

“Ahora si me voy a sentir bien, ya voy a estar bien”, dijo esta señora sin poder contener las lagrimas al sentirse bendecida por Dios y acompañada por este gobierno.

Es importante señalar que familias han estado durmiendo en las últimas semanas en el patio de sus casas, pues las réplicas del terremoto amenazan con destruir lo poco que quedó en pié.

Pero a ellas el gran aliciente es que cuentan con el apoyo de este gobierno, el cual está demostrando una vez más su compromiso con los más necesitados.

“Yo me siento muy agradecida con Daniel y con Rosario. Esta es una bendición, porque estábamos durmiendo afuera al aire libre. Ahora yo me siento muy alegre que vamos a tener una casita, porque nosotros nunca la hubiéramos podido hacer”, manifestó Seferina Roque Ríos, cuya vivienda fue construida hace 30 años sin cumplir ninguna norma de construcción, lo que la hizo presa fácil del terremoto.

Cada familia que protagoniza este programa de reconstrucción recibirá 30 láminas de zinc, 50 bolsas de cemento, 4 quintales de hierro de ¼, 7 quintales de hierro de 3/8, 3 mil ladrillos y otros materiales complementarios. A ello hay que agregar que los albañiles serán asesorados por un grupo de ingenieros que verificarán que las viviendas cumplan con las normas antisísmicas.