Autoridades sanitarias de Honduras manifestaron hoy su alarma por el incremento en 10 por ciento de las enfermedades respiratorias en esta capital, debido a la capa de humo que la cubre por incendios forestales.

Los médicos del capitalino Hospital Escuela y de otros centros de salud atienden hasta cinco pacientes diarios con malestares de la garganta, asma, tos, entre otros síntomas, pero también con irritaciones en la vista, refiere el diario La Tribuna, en su versión digital.

Niños y ancianos son los principales perjudicados por la quema de los bosques, que suele incrementarse en esta época del año.

Datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) señalan que desde 2007 hasta la fecha alrededor de 447 mil 255 hectáreas de bosque fueron quemadas debido a unos ocho mil 439 incendios.

Según el titular del Conadeh, Roberto Herrera, el país está a las puertas de una emergencia nacional, porque los incendios forestales causan daños en la salud de las personas pero también incalculables pérdidas económicas.

Exhortó a todos los sectores sociales a trabajar unidos para frenar la degradación ambiental provocada por el fuego y a diseñar políticas y estrategias acordes a la situación, con vistas a preservar y conservar los recursos naturales.

Tanto los incendios como la sobre explotación forestal, degradan las cuencas hidrográficas produciendo desabastecimientos de agua, advirtió.

Especialistas insistieron en que rinitis, bronquitis, asma y otras enfermedades pueden agravarse debido a la contaminación provocada por el humo, frente a cuya expansión el grado de mortalidad puede ascender.