I

La Tierra gira, pero no la derecha fundamentalista de Estados Unidos en sus malhadadas relaciones con Cuba. Ahí, el mundo no rota, sino que inmoviliza la historia en una derrota para la humanidad, porque no solo atañe a los estadounidenses y los cubanos lo que ocurra entre el coloso del norte y la pequeña isla.

Ese trato de miseria comprueba que se puede preparar un viaje a Marte, enviar sondas espaciales a los confines de nuestra galaxia y contar con una planilla de científicos de lujo, pero no nos hemos graduados del todo como seres humanos, porque el corazón del hombre en manos de Mammón, retrocede a la velocidad de la luz, coronado de barbarie y pasiones inferiores hasta los linderos de piedra de la era primitiva.

II “E pur si muove”

Fidel puede ser el Giordano Bruno de América. Si no lo han quemado vivo por negar el geocentrismo de Estados Unidos, y mantener que la soberanía de Cuba es absoluta en el Universo, es porque el pueblo lo impidió. Por eso, sentencia la Inquisición, todos a la hoguera.

Patriota, no asumió el Destino Manifiesto de los modernos administradores de la Edad Media de nuestro tiempo. Su mayor sacrilegio, por el que se le ha condenado junto con el pueblo, es no haberse arrodillado, mucho menos retractado. En todo caso, ha dicho en la solidaridad con los pobres de la Tierra, y no precisamente murmurando como Galileo: “Y sin embargo, Cuba se mueve”.

III “Democracia”

El Secretario de Estado John Quincy Adams, luego Presidente (1825-1829), remitió una carta al ministro de Estados Unidos en España, con fecha 28 de abril de 1823, donde describió lo que la derecha conservadora considera el Primer Mandamiento de las Tablas de la Ley de la “democracia”: “Estas islas (Puerto Rico y Cuba) por su posición local son apéndices naturales del continente norteamericano, y una de ellas, la isla de Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser, por una multitud de razones, de trascendental importancia para los intereses políticos y comerciales de nuestra Unión”.

IV El Embargo Económico

Los fundamentalistas y sus partidos mediáticos impulsan desde hace muchos años, la idea de que la Revolución Cubana resultó un desastre en materia económica y que la CIA, para ellos un cuerpo de monjitas descalzas, es el “cuento” al que siempre recurre la izquierda para “justificar” los errores.

El seudo análisis de estos “sabios”, simplista en extremo, dejó por fuera la obra destructiva del embargo económico. Tan infame es esa tortura cotidiana que ha sufrido la sociedad cubana durante cinco décadas, que el planeta en pleno, por vigésima segunda vez, votó en contra de la política arcaica.

El daño ocasionado a la República por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero hasta abril de 2013, asciende a un billón 157 mil 327 millones de dólares, de acuerdo al informe oficial expuesto en la ONU.

V No todo lo que brilla es “sociedad civil”

Si el 17 de marzo de 1960, el presidente Dwight D. Eisenhower ordenó a la CIA que prestara ayuda financiera, de asesoría y entrenamiento a exiliados cubanos dispuestos a eliminar al líder rebelde Fidel Castro, en julio de 2010 la agresión militar se quitó su antiguo uniforme y se vistió, como antes en otros países, de “sociedad civil”, al margen de la verdadera, para reclamar “democracia”, “institucionalidad”, “elecciones libres”,…

Esto informó AP el 3 de abril de 2013: “Joe McSpedon, funcionario del gobierno de Estados Unidos, viajó a Barcelona para afinar los últimos detalles de un plan secreto para crear una red social destinada a socavar al gobierno comunista de Cuba.

“McSpedon no trabajaba para la CIA. Se trataba de un programa financiado y gestionado por USAID, la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo”.

La Nación de Costa Rica detalló que el 29 de junio del 2009, la empresa Crea de Costa Rica S. A. hizo una donación en especie a un desarrollador nicaragüense. “Crea de Costa Rica S. A. es la filial en San José de la consultora Creative Associates Inc., con sede en Washington D. C., subcontratada por USAID, para ejecutar dicho plan”.

“Documentos en poder de este diario muestran que entre el 11 y el 12 de enero del 2010, el equipo se reunió en San José para informar de los avances de Zunzuneo a Sinclair Cornell, asesor de prensa de la Oficina de Iniciativas para la Transición (OTI), de USAID”.

La principal agencia que nació como Alianza para el Progreso en tiempos de Kennedy, se reveló como el alma gemela de la CIA. La idea era restar influencia al ejemplo de la Revolución Cubana para dejar tranquilos a los “paladines de la democracia” que ensangrentaron el subhemisferio: Somoza, Trujillo, Stroessner y las castas militares de Guatemala, El Salvador y Honduras.

El Herald de Miami, después de conocerse el plan del Zunzuneo para tumbar la Revolución, detalló otro ataque: “un novedoso sistema Wi-Fi en Cuba, aún en revisión, dijo el lunes un portavoz del gobierno”.

“La Agencia para el Desarrollo Internacional aprobó en el 2012 la financiación para el Open Technology Institute (OTI) en Washington como parte de los esfuerzos de la USAID para promover la libertad de internet, la democracia y la sociedad civil en Cuba,” dijo Matt Herrick, un portavoz de la agencia.

“La financiación de la USAID se hizo pública en el 2012, pero atrajo una nueva atención después que The New York Times informara el domingo (20) sobre un sistema similar a Commotion en Túnez, financiado por el Departamento de Estado, y mencionó el programa para Cuba”.

VI Expertos en levantamientos

Es interesante ver qué tipo de invierno tormentoso se formaba detrás de aquella “primavera” postiza: “La información de The New York Times dijo que la red de Sayada la iniciaron académicos y expertos informáticos tunecinos que participaron en el levantamiento del 2011 que derrocó al presidente Zine el-Abidine Ben Ali”. (El Nuevo Herald)

El ministro costarricense de Relaciones Exteriores, Enrique Castillo, demandó explicaciones a Washington, reportó la AP, pues “cualquier acción dirigida a afectar a otros países no debe realizarse desde el interior de Costa Rica”.

La razón es sencilla, según memorando interno de la Cancillería: “cabría la interpretación de que se estaría violentando el principio de no intervención en los asuntos de otros países”.

VII Los “atrapados” por el pasado

Como se ve, de 1961 cuando la invasión a Playa Girón, a 2013, apenas algunos hechos reseñados, hay un acumulado de más de medio siglo de castigo a un país que se atrevió a ser patria y no apéndice.

En la V Cumbre de las Américas, en abril de 2009, ante el discurso del jefe de Estado Daniel Ortega, que instó poner fin al insalubre historial con América Latina y el Caribe, el presidente Barack Obama respondió, con apenas tres meses de haber estrenado el Despacho Oval: “Yo no vine aquí para pensar en el pasado, vine aquí a pensar en el futuro. Debemos aprender de la historia y no debemos dejar que nos atrape”.

La misma Voz de América, al publicar que el gobierno “financió una red social secreta en Cuba, en un esfuerzo por lograr una especie de ´primavera cubana´”, demostró cuánta razón le asistió al comandante Ortega para advertir al presidente Obama sobre los nefastos calendarios heredados.

En Miami y en Washington hay quienes, como el republicano Mario Díaz Balart, incapaces de producir una nueva época, no solo siguen pensando en el ayer, sino que se hallan muy a gusto de estar “atrapados en el pasado”, bajo el influjo de los espíritus menores de Adams, James Monroe y Theodore Roosevelt.

“Hay que aprender de la Historia”, dijo el presidente Obama. Ahí tiene grandes maestros para componer un futuro realmente nuevo para la Gran Nación y las Américas: George Washington, Thomas Jefferson y Benjamín Franklin.

Jesús aconsejó: “Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces el vino romperá el odre, y se pierde el vino y también los odres; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos”. Marcos 2:22.