El dirigente de la central Manolo Castillo tuvo a su cargo el tributo a quien fuera embajador de Nicaragua en Perú y concurrente para Bolivia y Paraguay.

Al lamentar el deceso durante su discurso, Castillo llamó a los trabajadores a honrar la memoria de Borge, como luchador revolucionario y gran amigo de Perú.

El deceso de quien fuera uno de los comandantes de la Revolución sandinista nicaragüense tuvo importante impacto en diversos medios de prensa y círculos políticos peruanos, en los que era muy respetado.

El diario La Primera lamenta el deceso de quien fuera su colaborador, pues Borge escribió en numerosas oportunidades en sus páginas, artículos de defensa de los intereses de su país y de América Latina.

En esos textos, Borge salió además al frente a campañas conservadoras contra su país, Cuba y otros países con gobiernos progresistas.

Conoció Perú desde comienzos de la década de los 70 del siglo pasado, cuando llegó en forma clandestina, pues estaba en plena lucha contra la dictadura de su país.

En aquella época fue huésped de Esteban Pavletich, el secretario peruano de Augusto César Sandino, y promovió en diversos niveles la solidaridad con la Revolución sandinista.