El pueblo católico de la comunidad de Momotombo, en el municipio de La Paz Centro, protagonizó el último día del Vía Crucis de Semana Santa, ocasión en la que hicieron oraciones pidiendo al Poder Divino, el cese de los temblores que se han dado en el pacífico nicaragüense y de manera particular en este poblado que se ubica en las faldas del Volcán.

Desde las 9 de la mañana, las familias de esta comunidad acompañaron la imagen del Vía Crucis por las diferentes calles del poblado, hasta llegar a las costas del lago Xolotlán, donde los fieles católicos rezaron el Padre Nuestro y el Ave María, pidiendo a Dios que la tierra se calmara y dejara de moverse.

“Todo continúa con normalidad para nosotros y hay que recordar que somos un pueblo cristiano, hay que tener mucha fe y dejarnos llevar por la acción del Espíritu Santo, por Jesucristo que todo lo puede. Hay que entender que nosotros estamos de paso en esta vida y más bien encomendamos este momento, primero para que no haya una tragedia, y segundo el Señor algo quiere de nosotros”, expresó el padre José Antonio Jácamo, cura párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Piedad.

El sacerdote subrayó que en todo momento los creyentes y la Iglesia rezan, por tanto pidió al pueblo a no caer en hechos de superstición “porque el mundo desde siempre está en evolución”.

“Estamos pidiendo a Dios fortaleza, porque Él nos ama y nos va a salvar de estos temblores. No perdamos la fe en Dios, Él tiene misericordia y su amor es muy grande, nos va a proteger de estos temblores y que el volcán Momotombo no haga erupción”, dijo la señora Erlinda Argüello

Aplaudió las acciones que viene impulsando el Gobierno Sandinista por mitigar el dolor de las familias que perdieron sus viviendas a consecuencia de los sismos.

“Yo le pido a Dios que siempre a él (al comandante Presidente Daniel Ortega Saavedra) lo bendiga y le dé fuerza y salud para que ayude al pueblo de Nicaragua. Todos están activos, aquí la alcaldesa de La Paz Centro ha estado pendiente del pueblo”, expresó Argüello.

Doña Socorro Argüello al momento que la imagen del Vía Crucis fue puesta en las costas del lago, pidió en oraciones el cese de los temblores para que no haya más familias afectadas.

“Estamos rezando mucho para que se calmen los sismos, ha estado temblando demasiado y estamos orando”, dijo el nicaragüense Javier Saravia que radica en la ciudad de Chicago Estados Unidos desde hace 20 años.

A don Javier lo encontramos junto a su esposa puertorriqueña Iveth Saravia, participando del Vía Crucis del pueblo de Momotombo, también en unidad con estas familias afectadas por el terremoto del 10 de abril.

“Que todo el pueblo nos unamos en oración para que todo se calme. Hay que mantener la fe en estos momentos, son momentos de unirse, de oración, de estar unidos porque uno nunca sabe cuándo nos llega el fin y hay que estar unidos en estos momentos difíciles”, quien subrayó que la solidaridad del gobierno y de las autoridades ha llegado a las familias.

“Han llegado ayuda, he visto mucha ayuda aquí en la comunidad y se les agradece mucho lo que han hecho por las familias que viven aquí, porque son familias muy pobres”, citó doña Iveth Saravia.