La diputada sandinista y dirigente de FETSALUD de Managua, Iris Montenegro aseguró que Borge entra a la historia de Nicaragua como “un ser inmortal” y el mayor compromiso ante su partida, es seguir trabajando para construir un país mejor.

Montenegro manifestó que el comandante Borge está en los corazones, en la sangre y en el ambiente de todos los nicaragüenses y su muerte en las vísperas del Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, debe ser un tributo para recordarlo eternamente en cada celebración de la clase obrera y proletaria.

“Lo perdemos físicamente, pero nos deja un legado que debemos de seguir y tratar de mantenerlo, como es el legado de la lealtad a los principios revolucionarios. Nunca en su vida claudicó y nos deja también un legado de unidad dentro de los movimientos revolucionarios del mundo y de Nicaragua”, dijo el compañero Pablo Fernando Martínez, Ministro de Transporte e Infraestructura.

El titular del MAGFOR Ariel Bucardo dijo que el ejemplo de Tomás Borge vive en cada corazón nicaragüense que busca el bienestar de los menos favorecidos.

“Los jóvenes y los sandinistas que aun vivimos estamos seguros que vamos a recoger esa bandera de lucha, 60 años de lucha quedan sembradas como una gran semilla que va a germinar todos los días en la lucha del pueblo de Nicaragua”, citó Bucardo.

Calificó a Borge Martínez como “un gran roble” cuyo cuerpo se rindió ante la muerte, pero su espíritu revolucionario y su ejemplo perdurará por todas las próximas generaciones.

El magistrado de la Corte Suprema de Justicia compañero Rafael Solís, dijo estar muy conmovido por el fallecimiento del comandante Tomás “y los que lo conocimos de cerca es un golpe muy fuerte, sobre todo para el sandinismo.

“Tomás es de los hombres que nunca muere, su ejemplo será la bandera que deben de recoger la juventud nicaragüense”, citó Oscar Molinares, del barrio Carlos Fonseca Amador en Managua.

“Este hombre fue la esencia del sandinismo, fue amor, fue solidario y fue amante de sus ideales revolucionarios, los sandinistas no debemos olvidarlo nunca”, refrendó la maestra Julia Marroquí.