Echando mano de la maquinaria y con el apoyo de una brigada de obreros, la Alcaldía de Managua inició la noche de este lunes la demolición del edifico Sajonia, también conocido como la Casa Grande, en el barrio 19 de Julio del Distrito I de la capital.

Este edificio es el último de las grandes estructuras que quedaron en pie y con algunos daños luego del terremoto del 23 de diciembre de 1972 y del cual fueron evacuadas ocho familias la noche del domingo 13 de abril a raíz de la serie de sismos que se presentaron pasadas las 9:00 de la noche de esa misma noche.

El secretario general de la comuna capitalina, Fidel Moreno Briones, afirmó que con este edificio totalizan 25 estructuras demolidas, de la cuales 14 fueron edificaciones de más de dos plantas y 11 casas de una sola planta, las que resultaron con daños producto del terremoto de hace 41 años.

“En todas estas estructuras hemos evacuado 250 familias, 972 personas y hoy vamos a continuar”, expresó Moreno al reconocer el trabajo desarrollado por el personal de la Alcaldía, de los Bomberos y el Ejército de Nicaragua que han contribuido eficazmente a poner a buen resguardo a las familias que habitan en dichos sitios y proceder a echarlos abajo para evitar que en un futuro se establezcan nuevos habitantes en los mismos.

“La mayor parte del trabajo se está haciendo con maquinaria pesada, en algunos casos ha sido necesario hacerlo manual, el problema es que como son estructuras frágiles y sigue habiendo temblores, entonces no queremos tener operarios trabajando en la parte alta y de repente un temblor entonces preferimos, aunque tardemos un poco más, aunque las estructuras no queden totalmente destruidas, pero en este primer momento quedan imposibilitadas de habitar y después, cuando la situación se haya normalizado vamos a hacer todo el escombreo y tratar de retirar todo este material”, sostuvo el funcionario de la Alcaldía.

Según Moreno, se ha procedido a demoler cerca del 30% del total de 80 edificios antiguos distribuidos en diferentes puntos de la capital y que sobrevivieron a los movimientos telúricos de la noche del 23 de diciembre, pero que se ha logrado evacuar y trasladar a un sitio más seguro a más del 70% de la población que habitaba en eso sitios y que se había estimado evacuar.

“Lo más importante ha sido trasladar a las familias, están todos trasladados en el albergue del IND. […] La intención es, siempre y cuando las familias cooperen como hasta el momento ha sido, que podamos completar la evacuación de las 80 estructuras del terremoto que todavía tienen algún daño”, añadió.

Moreno aseguró que más de 600 familias han sido trasladas de los escombros a lugares más seguros.

Rosa Gutiérrez, una de las habitantes de este antiguo edificio y que fue trasladada la madrugada de este lunes a un centro de albergue junto a sus dos hijos, dijo sentirse gozosa y muy agradecida con el apoyo que han recibido de parte del Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra al sacarla junto a otras familias de esa estructura que ponía en riesgo sus vidas.

Gutiérrez detalló que ella pagaba una mensualidad a una señora que les rentaba un espacio en ese edificio, dinero que debía conseguir con mucho sacrificio para tener un techo donde habitar con sus hijos, pero que también les llenaba de zozobra cada noche pensando si lograrían amanecer con vida luego de los recientes sismos que se han producido en el país, “porque en cualquier momento podía caer el edifico y caerle a mis hijos, así que le doy gracias a Dios por esta oportunidad”.

“Es un gozo que siento que mis dos criaturas van a dormir con más paz, y con tranquilidad, sin esa incertidumbre que tuve por dos años. Mis hijos están muy contentos, porque ahí donde estoy (albergue) tengo salud, tengo comida, tengo el apoyo de todos, me siento bien acompañada, feliz y agradecida”, comentó Gutiérrez.