La imagen de los soldados junto al pueblo venezolano en abril de 2002 ratifica la importancia de la unidad cívico-militar como vacuna democrática contra el golpismo, afirmó hoy el ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua.

El también vicepresidente para el Area Política del Gobierno indicó que en la actualidad la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) es una garantía de la democracia, el desarrollo y la felicidad social de la patria.

En un artículo de opinión difundido este domingo, Jaua señala que las razones del respeto, la confianza y el afecto común entre pueblo y la FANB nace en la reivindicación histórica que los soldados de la Patria protagonizaron el 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992.

En esa ocasión, se rebelaron contra el alto mando militar y la dirigencia política, que en febrero y marzo de 1989 les habían ordenado masacrar a su propio pueblo.

Esa confianza se profundizó, cuando en silencio respaldaron la abrumadora mayoría que eligió a Hugo Chávez el 6 de diciembre de 1998, frente a las maniobras para desconocer el resultado electoral.

Los militares, señala, son hombres y mujeres de una gran capacidad, profesionales de la ingeniería, la administración y finanzas, de la salud, de la ciencia y la tecnología, con gran capacidad de organización y liderazgo.

Toda esa capacidad la habían represado por años los que querían mantener a los soldados separados del resto del pueblo, para poder usarlos como guardia pretoriana de un sistema de privilegios destinado a una minoría y de exclusión para las grandes mayorías, añade Jaua.

Frente a ello, alerta que el imperialismo, las oligarquías y las viejas y derrotadas clases políticas quieren a los militares separados del pueblo, para que hieran.

Por tal motivo, la unidad cívico-militar, es la garantía de que sigan alumbrando el camino de la patria, asegura.