Momentos antes de las 5:27 minutos de la tarde del jueves pasado, doña Eodulia Figueroa Gómez, chineaba a uno de sus 4 nietos, los otros 3 jugaban en el patio de su humilde vivienda en el barrio Orlando Cáceres, de pronto observó que los pájaros que se posaban en los arboles alzaron vuelo y sintió inmediatamente la mecida de 6.2 grados sobre la escala de Richter que se originó a pocos kilómetros de su municipio, Nagarote, en el Lago Xolotlán.

Doña Eodulia se asustó y llamó a sus nietos, sus hijos estaban en sus trabajos, mientras su marido José Guillermo Corea de 66 años, andaba en el centro de la ciudad haciendo diligencias personales, el terremoto la agarró desprevenida, pero lo que más temor le dio fue cuando vio caer las tejas de su vivienda una tras otra.

La vivienda de doña Eodulia quedó totalmente inhabitable, de las cuatro paredes solamente dos quedaron en pie y con ella cuatro retrateras que portan fotos de la familia. En la evaluación hecha por funcionarios de la alcaldía, se determinó que la casa debe ser demolida totalmente porque con otro sismo de regular intensidad seguro cae.

Estos dos últimos días y noches, doña Eodulia ha estado pernoctando en el patio, no ha podido dormir, los sismos la mantienen nerviosa. Igual le ocurre a sus nietos, hijos y esposo que han sido atendidos por médicos y estudiantes de medicina de la UNAN-León, universidad que conformó una brigada médica compuesta por 50 compañ[email protected], de los cuales 30 están en Nagarote y otros 20 en una comunidad de Momotombo.

“Le agradecemos a todos, especialmente a Dios porque tenemos todavía la vida y al comandante Daniel Ortega por la preocupación y la atención inmediata que nos da”, expresó doña Eodulia.

Acompañamiento solidario está llegando

La situación de esta familia es parecida a muchas otras de Nagarote, ciudad galardonada muchas veces por ser la más limpia del país, pero que en estos días por el terremoto se ve en sus calles, restos de escombros de techos y paredes colapsadas, que están siendo recogidos por efectivos y camiones de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua.

En la ciudad hay una calma relativa, las familias poco a poco van restableciendo sus labores cotidianas, pero aun temerosas que ocurra otro sismo, las autoridades del Gobierno Sandinista junto a miembros de la Promotoría Solidaria, Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, los Comités Municipales de Prevención de Desastres Naturales, se están dando a la tarea de llevar el acompañamiento solidario a las familias, que está llegando y que se materializa en laminas de zinc, paquetes de alimentos, kits básico de limpieza (papel higiénico, pastas y cepillos dentales, pañales, toallas y cepillos, entre otros).

Una de las primeras familias que recibió este acompañamiento fue precisamente la de doña Eodulia, quien recibió el mensaje del Gobierno Sandinista de parte del alcalde Juan Gabriel Hernández.

“Ustedes no están solos, el Comandante Daniel y la compañera Rosario están pendientes y han orientado que les brindemos toda la solidaridad y la ayuda necesaria, su vivienda será reconstruida totalmente”, le manifestó Hernández a doña Eodulia, igual mensaje se les dio a otras familias que por sus condiciones de pobreza levantaron sus viviendas con las mínimas normas de arquitectura, motivo por el cual no resistieron el movimiento telúrico y cayeron.

El alcalde realizó este sábado un recorrido por los barrios San Martín y Orlando Cáceres, lugares donde muchas viviendas colapsaron totalmente o parcialmente. Se estima que al menos 300 viviendas sufrieron daños, sin embargo Hernández teme que el número se incremente en la medida que se concluyan las evaluaciones finales.

“Vamos a visitar alrededor de 300 familias y en la tarde queremos avanzar con otras 300, vamos a llegar hasta las 12 de la noche, tenemos dos mil colchonetas para entregar entre hoy y mañana, en promedio queremos entregar a mil familias colchonetas. Los que ameritan solo techo ya le estamos resolviendo”, dijo Hernández mientras se encontraba en la vivienda de doña Mercedes Méndez Velázquez, la cual será reconstruida totalmente.

“Mi casa va a ser reconstruida totalmente nueva gracias al gobierno, le vamos a echar toda, de aquí vamos a salir adelante, tenemos la esperanza, se me cayó todo el techo y algunas paredes. Casi me da un infarto cuando miraba que los bloques se caían y mis hijos dentro de la casa. Tenemos fe en Dios y en el gobierno que nos va a cumplir con nuestras casitas”, declaró doña Mercedes.

El edil Hernández manifestó que se está trabajando una iniciativa denominada “Propuesta de Responsabilidad Compartida” en la que las familias van a participar en el proceso de reconstrucción, mientras las autoridades les hacen propietarias de los materiales de construcción.

Médicos atienden a población

Y mientras se visitaba los hogares derribados por la furia de la naturaleza, en el albergue del Centro Escolar Ricardo Morales Avilés las familias recibían la visita de Médicos del Movimiento Sandinista y de la UNAN-León.

“Esta es una atención que está en el marco de la orientación que da el Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo con el objetivo de dar una atención integral a todos las personas que están en los albergues. El objetivo principal es revisar qué personas son las que verdaderamente necesitan una atención”, dijo el doctor Arnoldo Loásiga, encargado de una brigada médica que llevó consigo medicamentos para las familias.

Los médicos estaban principalmente preocupados por evaluar las condiciones cardíacas de las personas, tomando en cuenta que los sismos han originado ansiedad, presión arterial y nerviosismo entre las familias.

“El objetivo de todos nosotros es revisar todo ese tipo de casos, porque la orientación es que demos atención integral, porque el Comandante Daniel siempre está presto de dar atención a los más necesitados”, recalcó Loásiga.

Este trabajo que hacen los funcionarios del gobierno, los municipales, los Gabinetes de la Familia, los médicos para asistir a la población afectada continuará en los próximos días, porque Nicaragua sigue en alerta roja.