La red ZunZuneo, el Twitter creado por Estados Unidos para desestabilizar a Cuba, evidencia la hipocresía del presidente Barack Obama, a juicio del periódico izquierdista puertorriqueño Claridad.

De acuerdo con la publicación semanal, la administración Obama agrega a su ristra de actuaciones decepcionantes esta violación al derecho internacional.

"A su larga cadena de decepciones en el plano nacional e internacional, la administración de Barack Obama añade esta violación al derecho internacional y a la soberanía y autodeterminación del pueblo de Cuba", estableció el periódico.

Expuso en un editorial que mientras hipócritamente se da golpes de pecho reclamando respeto a los derechos humanos y a la no intervención en los asuntos internos de otros países, el mandatario estadounidense procede de manera ilegal con el propósito de desestabilizar a la nación antillana.

La red Zunzuneo fue puesta al descubierto la semana pasada por la agencia norteamericana de noticias The Associated Pres (AP) al obtener acceso a más de mil documentos secretos que evidencian que, a través de la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), Washington organizó la red para socavar el sistema cubano.

El semanario Claridad apuntó que el asunto tiene estrecha relación con el contratista Alan Gross, arrestado en 2009 en Cuba por acciones ilegales con objetivos muy similares a la operación ZunZuneo, que comenzó poco después de su arresto.

Los ejecutores del operativo accedieron de manera ilegal a las bases de datos de los celulares en Cuba, principalmente de jóvenes, para hacerse popular entre ellos, enviarles los mensajes de textos y capturar información de uso, gustos y preferencia para "empujarlos hacia la disidencia".

El periódico indicó que el escándalo de ZunZuneo se suma a las revelaciones de las prácticas ilegales de las agencias de seguridad y espionaje de Estados Unidos contra líderes mundiales y hasta contra sus propios ciudadanos, a los cuales intervinieron sus comunicaciones telefónicas, de correos electrónicos y mensajes de textos, según el excontratista estadounidense Edward Snowden.