Castro se encuentra en el Palacio Nacional, lugar donde el pueblo de Nicaragua ha llegado a rendir tributo al último fundador vivo del Frente Sandinista que falleció este 30 de abril.

“Acordarse de Tomás es acordarse de la mística del Frente Sandinista, es acordarse de su famosa frase, pero no solo de su frase, su actuación de vida, ‘Generosos en la Victoria, Implacables en el Combate”, citó Castro Rivera, al recordar una de las acciones más solidarias y humanas practicadas por Borge Martínez, cuando tras el triunfo del pueblo sobre la dictadura Somocista en 1979, dio la orden para liberar de la cárcel al guardia que por muchos años lo torturó, cuando fue confinado a las mazmorras por orden del dictador Anastasio Somoza Debayle.

“Eso demuestra lo que era el espíritu humanista, el espíritu de amor de Tomás Borge Martínez, fue un hombre terco en sacar al pueblo de Nicaragua adelante, un hombre inclaudicable que no descansó en su accionar, es una faro que queda para toda la juventud”.

Indicó que hablar de Tomás es recordar la esencia del Frente Sandinista, pero sobre todo es hablar “de la generosidad, es hablar de la solidaridad, es hablar de la lealtad”.

Agregó que la mejor forma de honrar el legado del comandante Tomás Borge, es seguir su ejemplo y emular cada una de las acciones que promovió en vida.

El paso a la inmortalidad del comandante Tomás Borge Martínez ha trastocado particularmente al compañero Castro Rivera, pues subrayó que su padre Edwin Castro Rodríguez, tuvo una relación muy cercana con el único fundador vivo que quedaba del Frente Sandinista.

“Él fue muy amigo de mi padre, desde la universidad, desde la juventud, desde antes, en la adolescencia, comenzaron juntos la lucha en la universidad y ese es Tomás, nos antecedió (en la muerte) pero se queda aquí presentes con nosotros”.